En la esquina de las calles Xicoténcatl y Doctor Mora, un barrio acomodado cerca del Centro de Culiacán, la capital de Sinaloa, hay un edificio enorme, que abarca casi 4 mil metros cuadrados y que ahora está ocupado por un supermercado de lujo recién inaugurado. Es uno de esos lugares donde se puede encontrar quesos de importación, caminar sobre pasillos anchos mientras se toma café de extracción que ahí mismo preparan, que tiene dispensadores de distintos tipos de aceite, cortes finos y una amplia variedad de frutas acomodadas de manera tan ordenada que lo que sorprende es que alguna naranja, tomate o uva tenga una mala pinta. Hacia el fondo están los refrigeradores, con una variedad de jugos frescos, alimentos congelados y lácteos de alta calidad, incluyendo de marcas regionales, menos la “Santa Mónica”.

El nombre de esa marca puede parecer nada porque hace varios años que dejó de aparecer en muchos estantes y anaqueles, fue después de tremendo escándalo en la década del 2000, cuando el Departamento de Estado y el Departamento del Tesoro en Estados Unidos fichó a Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán (razón social de la marca Santa Mónica) como una empresa de la familia de Ismael Zambada García, “el Mayo”, que sirvió para el blanqueo de dinero. Años atrás, Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán poseyó el lote ubicado en la esquina de Dr. Mora 1231 y el bulevar Xicoténcatl, donde se encuentra el supermercado. Actualmente, esa propiedad es de la empresa Productos Congelados del Brinco S.A de C.V, cuyo dueño, según el Registro Público del Comercio, es el empresario pesquero Édgar Heriberto Pérez Páez, un hombre que se dedicó a la pesca y el comercio, hasta que fue asesinado el 13 de noviembre del 2025. Pero para contar la historia del lugar hace falta ir más atrás.

La historia de la fábrica de leche Santa Mónica

 

El Registro Público mantiene documentado que la firma Industrias de Ganaderos S.A de C.V, quien contaba entre sus representantes con las asociaciones locales de ganaderos de El Dorado y Culiacán, la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES) y la Unión Ganadera Regional de Sinaloa (UGRS), fue la primera dueña del lote y luego lo vendió a Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán S.A de C.V en 1988 por un valor de 180 millones de viejos pesos.

Ajustado a la inflación, y haciendo la conversión desde los viejos pesos, esto equivale a cerca de 1.8 millones de pesos actuales.

El terreno fue propiedad de Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán hasta el 12 de febrero de 2013, cuando María Teresa Zambada Niebla, hija de el Mayo y la señora Rosario Niebla y quien fue señalada en 2007 por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos de operar una red de lavado de dinero al servicio del Cártel de Sinaloa, siendo sancionada también por la autoridad estadounidense para que cualquiera que hiciera transacciones comerciales con ella y otros socios de Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán asumiera su responsabilidad ante ese país, la vendió a la empresa Servicios Iturriga por 17.5 millones de pesos.

Casi un año después, el 14 de enero de 2014, se dio a conocer por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) que Servicios Iturriga era una empresa que emitía facturas falsas.

Mientras eso pasaba, el 15 de julio de 2013 el lote fue vendido por Servicios Iturriga, representada por Alberto Escobar Rodríguez, a la empresa Chegar Construcciones, una firma creada de José Alberto Ramos Don y Juan Carlos Ramírez Barrera. La transacción fue de 20 millones de pesos.

Chegar Construcciones fue creada en Guadalajara el 7 de julio de 2013, solo una semana antes de la compra. Tras 10 años cambió de propietarios, la empresa pasó a manos de Homobono Uriarte Sánchez y Guadalupe Castro Almanza. Dos años después, la firma quedó en manos de los hermanos Paúl Josué y Roberto Carlos García García.

Leche Santa Mónica: Una fábrica derrumbada

 

En el año 2021, fue derrumbada la fábrica de Santa Mónica, aunque a día de hoy es posible encontrar sus productos en algunas tiendas de abarrotes y de conveniencia de Culiacán. Ese año, sin embargo, se marcó el fin de una historia que encabezó la firma Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán.

El lugar quedó inhóspito, como un enorme tiradero de escombros donde apenas podía verse vestigios con los colores blanco y rojo, característicos de la lechera que distribuía la leche, quesos y hasta unos jugos llamados “Winky” que acaparaban los aparadores y los refrigeradores de todas las casas de los sinaloenses. En este Estado al noroeste de México, todas las personas bebían leche y, sin saberlo, lavaban dinero.

El 22 de enero de 2025, Productos Congelados del Brinco S.A de C.V, del empresario Édgar Heriberto Pérez Páez y representada por Marisol Guadalupe Sánchez Angulo, adquirió el lote por 20 millones de pesos. Esa firma ni el empresario eran un improviso: Pérez Páez figura como socio de 9 empresas pesqueras y de combustibles en Sinaloa y Sonora.

El jueves 13 de noviembre de 2025, familiares de Édgar Heriberto lo encontraron asesinado en su domicilio, en el departamento número 404 del complejo residencial “La Ventana”, en Mazatlán. De acuerdo con los reportes de medios de comunicación, el empresario ya había sido víctima de un atentado en marzo de 2023, cuando abrieron fuego contra él en un restaurante de la zona turística de Mazatlán.

En las notas de prensa sobre su asesinato, el crimen se enmarcó dentro de la ola de violencia que estalló en Sinaloa desde septiembre de 2024, cuando las familias de Joaquín Guzmán Loera, “el Chapo”, e Ismael Zambada García, “el Mayo”, junto con sus respectivas células aliadas, se declararon en un conflicto interno por el secuestro de Zambada para ser llevado a Estados Unidos, donde fue detenido el 25 de julio de 2024.

De acuerdo con información pública, Pérez Páez sostenía un nivel socioeconómico alto, que le permitió contar con por lo menos 14 propiedades inmuebles bajo su nombre o de sus empresas, incluido el terreno ubicado en la esquina de Dr. Mora 1231 y el bulevar Xicoténcatl, donde antes hubo una empresa lechera que sirvió para lavar dinero y donde ahora hay un supermercado.

En tanto a la empresa Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán, conocida como Leche Santa Mónica, sigue activa dentro del Registro Público del Comercio de la Secretaría de Economía.

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