Culiacán, Sin.- La exportación de mango en Sinaloa genera alrededor de 3 mil millones de pesos anuales, lo que representa cerca del 4% del valor total de las exportaciones del estado. Sin embargo, la falta de un ordenamiento y esquemas colaborativos entre los diferentes agentes que lo componen provoca que quede potencial sin aprovechar.

El cultivo de mango presenta oportunidades para el desarrollo industrial en la transformación y adición de valor al producto, lo que podría detonar el crecimiento económico en comunidades del sur de la entidad, explica el consultor en agronegocios y productor de mango para exportación en Escuinapa, Enrique Lizarraga.

El asunto es que Sinaloa tiene que dejar de ser solo cosechador para pasar a ser creadores de valor […] Definitivamente el mango puede llegar a ser un pilar importante para la economía del sur de Sinaloa. En las condiciones actuales ya lo es, pero puede ser todavía más si le agregamos valor a esta fruta”, explica el empresario, director de Luxury Fruit, en entrevista para ESPEJO.

 

Gracias a la disponibilidad de un microclima ideal para el crecimiento de mango, en las comunidades de El Rosario y Escuinapa se han consolidado importantes cadenas de valor alrededor de su cultivo desde la década de 1960. Hoy es una industria que emplea alrededor de 20 mil personas al año; esto equivale a cerca del 14.5% del total de trabajadores formales de la región sur de Sinaloa en 2025.

Hasta ahora, la actividad se ha basado principalmente en cultivo, empaque y exportación del fruto fresco hacia los Estados Unidos. Pero añadir procesos industriales que agregan valor mediante la transformación del producto puede catapultar al sector y, con él, a las comunidades que se han dedicado a este, explica Lizarraga.

“Entre el valor del mango deshidratado, en relación al mango fresco, hay un abismo de diferencia. Puede llegar a valer hasta 240% más, y tiene vida en anaquel de 12 meses, a diferencia de la fruta fresca”, comenta.

 

En 2024, último año con datos disponibles, Sinaloa concentró el 23.9% de la producción nacional de mango, posicionándose como el principal productor a nivel nacional, con 43,236 toneladas. En el mismo año, el valor de la producción sinaloense de mango creció en 983 millones de pesos respecto al 2023, de acuerdo con información del Consejo para el Desarrollo Económico de Sinaloa (CODESIN).

Con todo, el modelo actual presenta limitaciones. Además de la ausencia de valor agregado mediante la transformación, la dependencia de un solo mercado de destino extranjero: Estados Unidos, deja desprotegida a la venta del mango frente a variaciones en la demanda, cambios regulatorios o de política comercial de un solo país. También existen complejidades fitosanitarias, principalmente por la propagación de la mosca de la fruta, que hoy tizna de incertidumbre al panorama exportador de frutas mexicano.

Lizárraga considera que el principal inhibidor para detonar el potencial del sector, y superar sus limitaciones, radica en la falta de un esquema colaborativo que dirija a todos los agentes involucrados hacia objetivos comunes.

“Si ya tenemos ese liderazgo, hace falta voltear a ver a la gallina de los huevos de oro, y una cosa muy importante: organizar a toda la cadena de valor. Ahorita, la fuerza que mueve a esta industria se llama competición, en lugar de colaboración. En cuanto nuestra narrativa voltee a un modelo colaborativo de la cadena de valor, en verdad estamos llamados a generar un producto de alto valor”.

 

El empresario pone el ejemplo de Guerrero, entidad que también desarrolló el cultivo de mango, pero donde han surgido empresas que procesan ofertan una amplia gama de productos derivados del mismo, como salsas y snacks, a partir de la producción local del fruto.

Urge un esquema de ordenamiento colaborativo para el mango sinaloense

 

Aunque existen organizaciones que agrupan a empacadores, productores y comercializadores, respectivamente, Lizárraga considera que es necesaria una asociación que reúna a todos estos actores, considere sus situaciones particulares y encamine con miras a un desarrollo sectorial integral que, finalmente, genere las condiciones de una industrialización en la cadena de valor del mango.

Es atendiendo a esta necesidad que decidió emprender la iniciativa de crear un nuevo organismo, de nombre World Mango Foundation, en mayo de 2025. Asegura que ha hallado respaldo formal por parte del secretario federal de agricultura, Julio Berdegué, y apoyo técnico por parte de la academia especializada.

Reconoce que la idea de generar un ordenamiento en la industria del mango en Sinaloa es difícil, pues sus diferentes participantes suelen regirse por sus propios intereses sin un espíritu colaborativo en común.

“La competición no permite que la industria se potencie, y entonces se vuelve un canibalismo. Entre que al productor lo perjudica el empacador, y al empacador lo perjudica el comercializador. Entonces, en lugar de crear una sinergia bajo el concepto de colaboración, esto es lo que está pasando a nivel industria y solo unos pocos están sacando su tajada de esta situación“.

 

La industrialización como respuesta al estancamiento económico de Sinaloa

 

La economía sinaloense ha mostrado un raquítico crecimiento en la última década, por debajo del desempeño nacional. De acuerdo con datos del INEGI publicados en diciembre de 2025, el Producto Interno Bruto de Sinaloa tuvo una caída anual de 0.5% en 2024. Esto, pese a que en dicho año se registró una expansión de 1.4% a nivel nacional. El PIB sinaloense tampoco ha podido superar el máximo logrado en 2018.

Miembros de la academia y el sector privado han apuntado que esta debilidad es producto, en gran medida, de que el modelo económico de Sinaloa se ha construido con base en eslabones muy débiles, poco competitivos y vulnerables de las cadenas de valor globales: la agricultura y el comercio.

De acuerdo con empresarios, como Arturo Gaxiola, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación de Culiacán, el desarrollo de actividades industriales de manufactura y transformación tiene el potencial de revertir la debilidad económica de la entidad.

“Tenemos que buscar algo más sostenible en el tiempo, algo que no dependa de situaciones externas y que nos den trabajo no solo por temporadas, sino que nos den trabajo todo el año de una manera estructurada, que fomente el empleo y que realmente ese incremento de valor agregado se quede aquí”, mencionó en entrevista para Revista Espejo el pasado mes de abril.

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