Mazatlán, Sinaloa.- Ahí, entre carteles, fotografías y voces que defienden el territorio, el tema central propuesto es uno: el avance imparable de la ciudad de cemento sobre el monte.
Es la expo ambiental Son Playas 2026. Es el punto de encuentro para ambientalistas, investigadores, estudiantes y ciudadanos preocupados por el presente y el futuro de Mazatlán.
La directora del proyecto periodístico Son Playas, Raquel Zapién, señala que la expansión inmobiliaria está arrasando con la selva baja caducifolia, ese ecosistema que localmente se conoce como monte.
Esta problemática no es nueva ni está basada únicamente en percepciones, sino que está documentada en el Programa de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano publicado por el Instituto Municipal de Planeación de Mazatlán (IMPLAN), donde se advierte que la mancha urbana creció más del doble en los últimos 30 años
En los mapas y cifras de ese documento se refleja una ciudad de cemento que ha avanzado sobre cerros, arroyos y zonas naturales que deberían ser protegidas, transformando el entorno a una velocidad que supera la capacidad de regulación por parte de las autoridades.
Para Raquel Zapién ese crecimiento desordenado tiene consecuencias que ya comienzan a sentirse.
“Es toda una cadena de consecuencias. La mala planeación, la expansión urbana acelerada y desordenada que ha tenido Mazatlán toda su vida nos está provocando problemas. No lo digo yo, lo dicen documentos oficiales como el del IMPLAN”, subraya.
El concreto sobre el monte
Detalla que el desarrollo inmobiliario no solo implica la construcción de viviendas o edificios, sino la alteración profunda de los ecosistemas.
Numera algunas irregularidades: pérdida de biodiversidad, cerros rebanados, relleno de afluentes pluviales naturales y modificación de arroyos que históricamente han servido como cauces de desfogue durante las lluvias.
“Estamos construyendo vulnerabilidades en la medida que estamos destruyendo nuestro capital natural. No es solo flora y fauna, hablamos de que estamos poniendo en riesgo la vida de miles de familias que están asentándose en lugares de alto riesgo, en las faldas de los cerros”, enfatiza.
La imagen del concreto sustituyendo al monte es para Raquel Zapién una señal clara de un problema mayor. La loseta que cubre el suelo impide la recarga natural de los acuíferos, alterando un equilibrio que toma años en formarse y que puede perderse en cuestión de meses con el avance de la urbanización.
Los riesgos para Mazatlán
Raquel Zapién también cita el estudio de vulnerabilidad de la asociación Conselva, Comunidades y Costas, que señala que esta transformación del entorno natural incrementa los riesgos para la población.
La directora de Son Playas cuestiona la actuación de las autoridades al señalar que pese a la existencia de leyes, reglamentos e instituciones, se han otorgado permisos de construcción y cambios de uso de suelo en áreas que deberían mantenerse como reservas ecológicas o que presentan condiciones de alto riesgo.
“A la larga lo que va a provocar es que Mazatlán va a ser más vulnerable a las inundaciones y el impacto de huracanes, al tiempo que perdemos nuestra biodiversidad”, advirte.
En paralelo a estas advertencias, la expo reúne a decenas de iniciativas enfocadas en la defensa del entorno natural. Proyectos de conservación de manglares, protección de tortugas marinas, monitoreo de aves y resguardo de especies como el jaguar encontraron un espacio común para compartir esfuerzos y generar conciencia.
El monte, insiste Raquel Zapién, es el ecosistema más amenazado a nivel global, y en Mazatlán su pérdida avanza al ritmo del desarrollo urbano.
En ese contexto, Son Playas celebra siete años de trabajo este 31 de marzo, una plataforma que documenta, denuncia y visibiliza los retos ambientales del puerto.
Más notas sobre Mazatlán
Ablandan hoteles de Mazatlán reglas de reservaciones para esta Semana Santa

Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.