Mazatlán, Sin.- Justo en medio del brote de violencia que se registra en Mazatlán y a menos de una semana de iniciado el periodo vacacional de verano, el restaurante San Juan Leñero anunció una pausa en sus operaciones en el puerto.

A través de un breve mensaje en sus redes sociales se dirigió a sus clientes: “Hoy hacemos una pausa. Gracias, Mazatlán, nos vemos pronto”.

Luego de esta publicación ya no ofreció más detalles sobre las causas de esta postura empresarial y tampoco abundó sobre fechas de una posible reapertura.

ASADOR

El restaurante se manejaba bajo un concepto de asador de cortes internacionales, cocina con una fuerte influencia mediterránea y servicio especializado. Estaba ubicado en la zona de Marina Mazatlán. 

La decisión generó diversas reacciones entre clientes, quienes expresaron sorpresa y lamentaron la pausa de uno de los restaurantes especializados en cortes y parrilla ubicado

San Juan Leñero forma parte de una cadena con presencia en Tuxtla y San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

OTROS CIERRES

La Mona Pizza bajó la cortina a inicios de este año y así lo informó: “Hoy nos despedimos con el corazón lleno de recuerdos… La Mona Pizza del Centro cierra sus puertas y este domingo 1 de marzo será nuestro último día. Gracias por cada risa, cada celebración y cada momento compartido. Nos vamos con gratitud, orgullo y la esperanza de nuevos comienzos”.

La Campesina señaló: “Gracias a todos por permitirnos desayunar y comer con ustedes, este no es un adiós si no un hasta pronto. Nuestras puertas estarán abiertas hasta el 8 de marzo del 2026”.

Los Arrieros, en la comunidad de El Quelite, tomó la misma decisión en febrero pasado. Es el único restaurante que ha señalado los motivos del cierre: “Después de 19 años de trabajo, esfuerzo y cariño hacia cada uno de ustedes, este domingo 22 será nuestro último día laborando… La situación que atraviesa Sinaloa y la baja afluencia de visitantes en estos momentos no ha llevado a tomar esta difícil decisión”.

La Cafebrería, un espacio cultural de Letraria Editorial, cerró en marzo. Aramis Franco, propietario del proyecto, dijo a Espejo que no fue rentable y por este motivo decidieron cerrar.