Culiacán, Sinaloa.- La recuperación de los sistemas lagunares del sur de Sinaloa podría tomar alrededor de una década y requerirá acciones permanentes de desazolve, restauración de manglar y mejoramiento de la calidad del agua, estimó Jonathan Meza Rogel, director de Acuacultura del Instituto Sinaloense de Acuacultura y Pesca (ISAPESCA).

El proyecto que actualmente se impulsa para Huizache-Caimanero y otros sistemas lagunares del sur contempla como una de sus principales acciones el desazolve de aproximadamente 51 kilómetros de canales de navegación, seleccionados a partir de estudios técnicos para recuperar el flujo de agua en puntos donde la acumulación de sedimentos ha reducido considerablemente la profundidad.

Meza Rogel explicó que intervenir la totalidad de estos cuerpos de agua no resulta económicamente viable debido a sus dimensiones. Tan solo Huizache-Caimanero comprende alrededor de 45 mil a 48 mil hectáreas, por lo que la estrategia se concentra en puntos prioritarios que permitan mejorar la circulación del agua.

Este proyecto lo pueden realizar, esos 51 kilómetros, en sus etapas, está para realizarse de dos a tres años”, señaló.

De acuerdo con el funcionario, el asolvamiento ha provocado que existan zonas donde la columna de agua alcanza apenas unos 20 centímetros de profundidad. Esta condición dificulta el intercambio de agua con las mareas y favorece temperaturas y niveles de salinidad elevados, lo que afecta las condiciones necesarias para el desarrollo de camarón, peces y otras especies.

La intervención de los canales, sin embargo, sería únicamente una parte de un proceso de recuperación más amplio.

Meza Rogel explicó que también será necesario restaurar zonas de manglar y vigilar la calidad del agua que llega a las lagunas desde actividades agrícolas, mineras, ganaderas y asentamientos humanos.

Bajo este esquema, ISAPESCA estima que en un periodo aproximado de cinco años podrían comenzar a observarse resultados en beneficio de los sistemas lagunares, mientras que en un horizonte de 10 años podrían alcanzarse mayores avances si las acciones se mantienen de manera continua.

En 10 años pudiéramos estar hablando, inicialmente con estas buenas prácticas”, explicó al señalar que también será necesaria la participación del sector pesquero mediante el respeto a vedas y artes de pesca permitidas.

Proyectos ambientales avanzan por etapas

 

Los trabajos forman parte del proyecto Huizache-Caimanero y Sur de Sinaloa, desarrollado con participación de organizaciones pesqueras y estudios técnicos para determinar las zonas prioritarias de intervención.

Actualmente existen dos Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) regionales, correspondientes a alrededor de 51 kilómetros de canales y 20 estructuras de control, que permanecen en proceso de autorización federal.

En contraste, las manifestaciones particulares ya obtuvieron autorización, entre ellas la correspondiente al desazolve de canales en los sistemas lagunares Laguna Grande y Agua Grande, en Escuinapa. Estos proyectos se encuentran ahora en la fase de gestión para conseguir los recursos y concretar los trabajos en campo.

Meza Rogel señaló que el objetivo a largo plazo sería contar con un programa permanente de desazolve para los sistemas lagunares de Sinaloa, debido a que la acumulación de sedimentos es un proceso natural que puede acelerarse por las actividades humanas desarrolladas alrededor de estos ecosistemas.

La recuperación, por ello, no terminaría con una sola intervención, ya que los canales requerirían mantenimiento periódico para conservar el flujo de agua y evitar nuevamente su deterioro.

 

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