Mazatlán, Sinaloa.- El desabasto de medicamentos denunciado por trabajadores sindicalizados en el Hospital Municipal Margarita Maza de Juárez (Hospitalito) contrasta con los más de 84 millones de pesos que, de acuerdo con un análisis del Observatorio Ciudadano de Mazatlán (OCM), el Ayuntamiento ha contratado durante 2026 con un mismo proveedor para abastecer de medicamentos.

La revisión de las actas del Comité de Adquisiciones del Gobierno Municipal realizada por el organismo detalla no solamente cuánto dinero se ha destinado, sino que pregunta qué ocurre después de que los recursos son ejercidos y los medicamentos son adquiridos.

En el análisis del Observatorio Ciudadano aparecen cuatro adquisiciones realizadas a José Rodolfo Ramos Cázarez, por un monto conjunto superior a los 84.3 millones de pesos. Tres de estas operaciones se efectuaron mediante adjudicación directa y una más a través de licitación pública. En esta última, el Comité de Adquisiciones adjudicó al mismo proveedor una partida para medicamentos del cuadro básico, de especialidad, alta especialidad y oncológicos, además de material de curación, dental y de laboratorio para los Servicios Médicos Municipales.

Según la revisión, al 27 de agosto los pagos documentados a ese proveedor ya superaban los 82.4 millones de pesos. El organismo plantea una pregunta: “¿cómo puede existir desabasto de medicamentos cuando durante 2026 se han contratado más de 84 millones de pesos con un mismo proveedor y se han realizado pagos por más de 82 millones?”

¿FUGA DE MEDICAMENTOS?

El 28 y 29 de septiembre, trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento realizaron manifestaciones para denunciar nuevamente falta de medicamentos, recetas que no se surten completamente y rezago en cirugías y otros servicios médicos. Algunos empleados señalaron que les limitan a un número muy reducido el uso de gasas, además de que no hay batas para los pacientes. “Si hay fuga d medicamentos que investiguen”, dijo una enfermera.

“¿Cuánto medicamento ingresó realmente al almacén? ¿Coincide lo adquirido con lo recibido? ¿Cómo se controla el inventario? ¿Qué medicamentos existen físicamente y cuáles aparecen como agotados? ¿Qué ocurre entre el almacén y la farmacia? ¿Cuántas recetas se han dejado de surtir y por qué? ¿Se está comprando de acuerdo con las necesidades reales de los derechohabientes?”, son las interrogantes del Observatorio Ciudadano.

LA RESPONSABILIDAD

El análisis también coloca la responsabilidad en los mecanismos municipales de vigilancia. El Observatorio Ciudadano señala que la Ley de Gobierno Municipal del Estado de Sinaloa contempla atribuciones de vigilancia y control para la Sindicatura en Procuración y el Órgano Interno de Control (OIC), mientras que este último tiene entre sus funciones revisar el ingreso, egreso, manejo, custodia y aplicación de los recursos públicos, además de desarrollar acciones relacionadas con el control interno.

Bajo esta lógica, señala, el control debería permitir detectar oportunamente deficiencias en la planeación de compras, inventarios, recepción de medicamentos, distribución y cualquier diferencia entre lo contratado, pagado, recibido y finalmente entregado a los pacientes.

“Entonces, si el problema de desabasto de medicamentos se repite año con año es porque uno de estos dos actores, o los dos, no están haciendo su trabajo. No lo dice el OCM, lo dice la Ley”.