La intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para la activación de plan DN-III-E y el traslado a Sinaloa de la coordinadora nacional de protección civil, Laura Velázquez, anticipan la preocupación del gobierno federal por el posible impacto en Sinaloa del huracán “Simon” en las próximas horas.

El comportamiento errático del fenómeno meteorológico tanto en trayectoria, intensidad y capacidad devastadora enciende focos de alerta y moviliza con sentido preventivo a todas las instituciones que relacionadas con la atención a desastres naturales.

En el caso de Sinaloa, la preocupación tiene que ver con mayores daños a la economía y la población en general ya que a las consecuencias actuales por la violencia de alto impacto, que golpea desde Culiacán a Escuinapa, se le añadirían los daños que el huracán deje en la infraestructura productiva y los servicios públicos.

Sin caer en alarmismos que entorpecen la toma de precauciones, sí resulta importante como medida de anticipación mantener la atención en la información del seguimiento que proporcionan las autoridades e ir preparando desde el ámbito que corresponde las medidas y protocolos para en caso de cumplirse el pronóstico de que “Simón” toque tierra el fin de semana en Sinaloa.

El involucramiento de autoridades nacionales de alto nivel en coordinación con el gobierno estatal es señal de alerta máxima que ningún sinaloense debería desestimar. Importa recordar que las mayores afectaciones por embates de tipo climático provienen de negligencias gubernamentales y desidias en la población.