Por Israel Fuguemann / Animal Político
Las y los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) votaron en contra de la propuesta de incremento salarial de 6.8 % negociada entre el instituto y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), que contemplaba un aumento de 2.9 % al salario tabular y de 3.9 % en prestaciones, según informó el dirigente sindical, Rafael Olivos Hernández, sin detallar las cifras de la votación.
En un mensaje difundido la madrugada de este jueves, el secretario general del SNTSS informó que la mayoría de los trabajadores rechazó de manera legítima la propuesta salarial. “La mayoría de quienes participaron decidió no aprobar la propuesta salarial y quiero decirlo con toda claridad, respetamos esa decisión”, afirmó, y anunció que el sindicato retomará las negociaciones con el IMSS.
La consulta se realizó el miércoles 14 de octubre con un padrón de 476 mil 260 trabajadores en activo con derecho a voto y cerca de 670 puntos de votación en el país, con el apoyo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL). Según un corte preliminar, hasta las 19:00 horas habían participado 282 mil trabajadores, cerca de 60 % del padrón, y la jornada se desarrollaba con normalidad.

Mensaje de Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS. (Foto: captura de pantalla).
La votación se llevó a cabo con el objetivo de determinar si los trabajadores aceptaban o no el incremento global de 6.8 % acordado entre el IMSS y el SNTSS, compuesto por un aumento de 2.9 % al salario tabular y de 3.9 % en prestaciones.
La jornada se desarrolló un día después de que trabajadores activos y jubilados marcharan desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta las oficinas centrales del IMSS, en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. Durante la movilización, alrededor de 20 mil asistentes exigieron un aumento directo de 10 % al salario, mejores condiciones laborales, abasto de medicamentos e insumos, así como la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS.
Trabajadores del IMSS acuden a votar en la consulta
La consulta se realizó en un contexto de cuestionamientos y desconfianza entre una parte de la base trabajadora y la dirigencia sindical, aunque las posturas no fueron uniformes. Durante la marcha del martes, una de las principales consignas fue la exigencia de destituir a Olivos Hernández.
Las dudas en torno a la consulta radicaban en que la misma estructura sindical, cuya representación cuestionan, fue la que organizó este ejercicio para decidir sobre el aumento salarial

Karla, trabajadora del IMSS que pidió reservar su identidad por seguridad, acudió a votar con falta de certezas. “No confío”, dijo al referirse a la falta de folios en las boletas y a la posibilidad de que no se comprobara adecuadamente que quienes acudían a votar fueran trabajadores del instituto.
Karla también comentó que durante el tiempo que permaneció en el módulo encontró poca afluencia, aunque aclaró que su observación correspondía al turno vespertino y no permitía conocer la participación general pues los puntos comenzaron a operar desde las 7 de la mañana.
La experiencia fue distinta para Ángel, un médico del IMSS en Yucatán, quien consideró que la pregunta de la consulta estaba formulada con claridad y que, en su unidad, la votación transcurrió con tranquilidad. A diferencia de Karla, no encontró motivos para desconfiar de la forma en que se planteó la decisión salarial.
El médico explicó que, según la boleta que le correspondió, votar a favor significaba aceptar el incremento de 6.8 %, mientras que hacerlo en contra expresaba desacuerdo con el convenio. También señaló que los delegados sindicales atendían a los participantes y que no observó actos de intimidación durante su visita.
Sin embargo, su testimonio puso sobre la mesa otra preocupación: el costo económico de prolongar el conflicto. El médico consideró que algunos trabajadores podrían aceptar el aumento porque no están en condiciones de asumir el riesgo de una huelga o de una movilización mayor. La falta de un fondo de resistencia sindical, dijo, podría dejar a quienes participen en un paro sin certeza sobre sus ingresos.
Por eso pidió que cada trabajador decidiera de acuerdo con sus circunstancias económicas. Para él, aceptar el convenio no necesariamente significa considerar suficiente el aumento, del mismo modo que rechazarlo no implica que todos los trabajadores estén en condiciones de sostener una confrontación laboral.
La consulta contó con el acompañamiento de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Sin embargo, ese acompañamiento no elimina la necesidad de esclarecer las denuncias concretas que surgieron durante la jornada ni responde, por sí solo, al cuestionamiento de fondo sobre la confianza de una parte de los trabajadores en su representación sindical.

(Foto: Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social).
Las demandas van más allá del aumento
El desacuerdo salarial es sólo una parte del conflicto. En el pliego petitorio leído al término de la marcha del martes, los trabajadores exigieron atender las carencias de medicamentos, materiales y equipos, contratar personal y revisar los modelos de productividad que, según denunciaron, privilegian el número de consultas sobre el tiempo y la calidad de la atención. También plantearon cambios al régimen de jubilaciones y pensiones, un mayor presupuesto para salud y la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario del sindicato.
Las denuncias sobre el desabasto tuvieron una respuesta pública de la presidenta Claudia Sheinbaum un día antes de la movilización. Durante su conferencia del 12 de octubre, reconoció que existían problemas de suministro relacionados tanto con proveedores como con la distribución interna del IMSS. También señaló que algunos médicos, enfermeras y otros trabajadores contratados durante la pandemia de covid-19 aún no contaban con todas sus prestaciones, y pidió acelerar la atención de esas demandas.
Sheinbaum dijo que había hablado con el director general del instituto, Zoé Robledo, para revisar estos pendientes. El funcionario difundió un posicionamiento en el que sostuvo que los servicios médicos continuaban operando en todo el país y destacó la actividad asistencial del instituto. También reconoció que existían retos por resolver y llamó a los derechohabientes que recibieran recetas sin surtir a reportarlas mediante la plataforma Receta Completa.
El IMSS también señaló que demandas como el regreso al antiguo Régimen de Jubilaciones y Pensiones requieren modificaciones legales que no corresponden únicamente a las atribuciones del instituto. La postura oficial reconoce pendientes en el funcionamiento de los servicios, aunque defiende la continuidad de la atención y sostiene que se están tomando medidas para corregirlos.
Este trabajo fue realizado para Animal Político. Para consultar el contenido original, dar clic aquí.

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