Culiacán, Sinaloa.- Con denuncias de activistas sobre posibles simulaciones y el acaparamiento de los espacios para candidaturas LGBT+, se ha vuelto a poner sobre la mesa la demanda de establecer reglas más claras para que estos lugares sean ocupados por personas que realmente representen las demandas de la comunidad.

A unos meses de las elecciones de 2027, la asociación civil Sinaloa Incluyente llamó al Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES) a fortalecer los mecanismos para evitar simulaciones en las candidaturas de la diversidad sexual y garantizar una representación política efectiva de las poblaciones LGBT+.

A través de un comunicado difundido este 22 de octubre, la organización pidió al organismo electoral que, para los próximos procesos electorales, las reglas de los mecanismos de acceso, revisión y rendición de cuentas relacionados con estas candidatura sean públicas, claras y construidas con la participación de las poblaciones LGBT+ y de las organizaciones que trabajan por sus derechos.

“Las acciones afirmativas abren espacios políticos que durante mucho tiempo estuvieron cerrados para las poblaciones LGBT+. Para que cumplan su propósito, es necesario que esos espacios se traduzcan en representación efectiva y compromiso con los derechos y las necesidades de quienes históricamente han sido excluides”, señala la publicación.

Sinaloa Incluyente recordó que en octubre de 2025, colectivos y activistas LGBT+ denunciaron públicamente presuntas irregularidades en la representación de la diversidad sexual en el Congreso de Sinaloa y pidieron mecanismos transparentes y participativos.

Esa denuncia, indicó la asociación, “hace urgente revisar cómo se diseñan y aplican las medidas electorales destinadas a garantizar la participación política LGBT+”.

Denuncias por simulación y acaparamiento

El mes pasado, esta asociación junto a otrxs activistas y personas de la población LGBTQANB+ de distintos municipios de Sinaloa denunciaron “simulación” y “acaparamiento” de las acciones afirmativas a la diversidad sexual.

Expresamente acusaron a la fórmula conformada por la diputada local con licencia y secretaria nacional de Diversidad Sexual de Morena, Almendra Ernestina Negrete Sánchez, y su suplente, la diputada Karina Isabel Franco Meza, de ocupar y acaparar la acción afirmativa, “convirtiéndola en un coto de poder personal y obstaculizando la alternancia y el relevo de verdaderos liderazgos comunitarios”.

En esa ocasión, los firmantes del posicionamiento demandaron que los procesos de selección se abran a personas y liderazgos comunitarios que han permanecido excluidos de los círculos de decisión cupular y de los centros urbanos.

El posicionamiento del 28 de septiembre surgió días después de que la diputada suplente Karina Franco, compartiera en redes sociales una publicación mencionándose como una persona bisexual, lo que originó algunos comentarios poniéndo en duda su orientación sexual, indicando que era la primera vez que se identificaba públicamente de esa manera y cuestionando que su declaración estuviera relacionada con su llegada a la diputación mediante una acción afirmativa.

Sin embargo, más allá de los comentarios surgidos en redes sociales, la orientación sexual de Karina Franco no es algo que corresponda a ESPEJO poner en duda. La discusión planteada por activistas apunta a la forma en que se están aplicando las acciones afirmativas, pues en octubre de 2025 denunciaron que la legisladora no contaba con trabajo previo en la defensa de los derechos de esta población y cuestionaron que no hubiera impulsado iniciativas ni posicionamientos legislativos relacionados con la comunidad.

El reto de las acciones afirmativas

El reclamo por la simulación de candidaturas y reglas claras en las acciones afirmativas no es nuevo. Desde el proceso electoral de 2024, personas de la comunidad LGBT+ han señalado posibles simulaciones y cuestionado que estos espacios sean ocupados por perfiles que, a su juicio, no representan las demandas ni las necesidades de la diversidad sexual.

Las acciones afirmativas son una medida impulsada por los órganos electorales en el cual se ordena a los partidos políticos destinar un número mínimo de candidaturas para personas de la comunidad LGBT+. Esto, para garantizar acceso a las candidaturas, cargos de poder y toma de decisiones.

En el proceso electoral de 2023-2024, el IEES aprobó que, la población de la diversidad sexual debía ocupar al menos una fórmula en diputaciones por el Sistema de Mayoría Relativa (voto directo) u ocupar un lugar dentro de los primeros ocho de las fórmulas de Representación Proporcional (plurinominales). Con ello, los partidos debían garantizar que al menos una persona de las poblaciones LGBT+ tuviera oportunidad de tener una silla en el Congreso del Estado de Sinaloa.

En ese entonces, de acuerdo a las reglas del instituto, bastaba con la manifestación de pertenencia de la población LGBT+ para acreditar la inclusión en dicho grupo (autoadscripción simple).

Sin embargo, tras el registro de candidaturas para las elecciones de 2024, se hicieron públicas denuncias sobre posibles simulaciones para acceder a espacios reservados a la población LGBT+.

Ante ello, después de las elecciones, en un foro del Instituto Electoral del Estado de Sinaloa (IEES), representantes de institutos electorales de otros Estados reconocieron la necesidad de revisar la posibilidad de transitar de la autoadscripción simple a exigir una autoadscripción calificada para evitar candidaturas simuladas en futuros procesos.

La autoadscripción calificada es un mecanismo utilizado en las candidaturas indígenas para acreditar el vínculo de una persona con la comunidad a la que dice pertenecer. Por lo que, podría significar que además de declararse como persona de la población LGBT+, se tendría que cumplir algún criterio adicional para acreditar esa pertenencia.

Pero se trata de una propuesta que se puso sobre la mesa para futuros procesos electorales, no de un requisito aprobado para las candidaturas LGBT+.

¿Qué propone Sinaloa Incluyente?

La asociación Sinaloa Incluyente pidió al IEES establecer criterios transparentes para prevenir simulaciones y evaluar el compromiso público de las candidaturas con la igualdad y los derechos LGBT+.

Para ello propuso que se realice una consulta a organizaciones y colectividades que pueda contribuir a que las acciones afirmativas respondan a las realidades de las poblaciones LGBT+ y a que las candidaturas acrediten un vínculo con sus agendas y causas.

“Esa consulta debe servir para mejorar la representación, sin exponer a las personas, imponer una sola forma de vivir la identidad ni dejar en manos de terceros la decisión sobre quién pertenece a estas poblaciones”, dijo.

Asimismo, planteó que se consideren criterios como la participación comunitaria, el trabajo previo en favor de las poblaciones LGBT+ y la disposición de las personas candidatas a mantener un diálogo con sus organizaciones. Estos elementos, precisó, deberán ajustarse a la normativa aplicable y respetar los derechos de las personas aspirantes, de tal manera que “protejan la identidad y privacidad de las personas”.

“Las acciones afirmativas no deben quedarse en el registro de una candidatura. La representación también implica escuchar a las poblaciones LGBT+, atender sus demandas y contribuir a que sus derechos formen parte de las decisiones públicas. Fortalecer estos mecanismos es cuidar el sentido de una conquista colectiva y avanzar hacia una democracia en la que las poblaciones LGBT+ puedan participar y estar representadas con dignidad”, señala el comunicado compartido este 22 de octubre por la asociación.

Para las elecciones de 2027, el IEES aún no ha anunciado nuevas reglas específicas para las candidaturas LGBT+. Por ahora, el instituto indicó que se encuentra trabajando en una consulta sobre acciones afirmativas para pueblos indígenas.

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