Es verdad que un mayor rigor de la ley no es garantía de que el Estado logre inhibir la incidencia de delitos, pero ayuda a que las autoridades aporten más empeño y voluntad política para mejorar las condiciones de legalidad.
EDITORIAL
Apagar la secuencia criminal antes de que los choques entre grupos del crimen vuelvan a alterar la paz y el orden recuperados, es la emergencia del momento.
Los vividores de la política son beneficiarios de un sistema laboral privilegiado en el que pueden renunciar a sus ocupaciones, desdeñando la confianza que les dio el pueblo para luego regresar a ocupar la misma plaza como si en nada hubieran fallado.
Nadie debería estar vacilando hoy en la importancia de que las autoridades uaseñas vayan a los juzgados a defenderse y que, paralelamente, la casa rosalina entre rápido a recuperar la autonomía librándola de lastres que se aferran a corroerla.
La seguridad pública sí es posible siempre y cuando interactúen con eficiencia las fuerzas públicas federal, estatal y municipales y sea implicada la comunidad en labores tendientes al orden, respeto y valores.
A Sinaloa le puede ir bien sólo en caso de que se sostengan firmes la colaboración y condiciones entre el gobierno estatal y las autoridades estadunidenses.
Lo que necesita el campo sinaloense es que se alineen las autoridades e instituciones con el tesón de quienes que en las buenas y en las malas le siguen sacando alimento al surco.
Este madruguete político que el petismo pretende asestarle en Sinaloa a la alianza que quiere llevar a Claudia Sheinbaum a la Presidencia de México fue desconocido por Rocha Moya como parte del plan C.
Estancado en su visión unipersonal que descarta las libertades y el derecho de autodeterminación de los pueblos, López Obrador usó el pódium de La Mañanera para reiterarse intransigente respecto a la movilización del domingo.
La pacificación de Sinaloa sí es posible mediante la coordinación de las policías estatal y municipales con la Guardia Nacional y el Ejército destacamentados en puntos estratégicos de estado.