Reflexiones

Malú Morales

Entre lo real y lo mágico

Escribir sobre la obra de un Premio Nobel de literatura es como saltar de piedra en piedra para no pisar el agua del río y no meterse en lo profundo, evitando ahogarse en las complejas aguas que agitan los grandes creadores para deleite nuestro.

Gabriel García Márquez, premio Nobel 1982, nos mostró un mundo irreal, mágico. Nos provocó gozo e incertidumbre haciéndonos ver que los sueños se pueden confundir con la realidad, porque … ¿cómo explicarnos que una bella mujer al estar doblando sábanas se haya elevado al infinito y no hubo Dios que la parara…O cómo entender que la abuela Úrsula se hiciera tan pequeñita al paso de los años que tuvieron que acomodarla en una caja de zapatos, con la que los bisnietos jugaban como si de una muñeca se tratara… Todo esto nos plantea García Márquez en su exultante novela “Cien años de Soledad”, que no ha dejado de sorprendernos desde su publicación en 1967. El gran Gabo, como se le llamaba, nos siguió convulsionando con su realismo mágico en toda su espléndida producción, de la que rescatamos sus DOCE CUENTOS PEREGRINOS. Libro que  le llevó 18 años en terminar, extraviándolos, tirando a la basura lo que no le satisfacía, corrigiendo, reescribiéndolos, hasta completar doce historias llenas de mágicas verdades.

Uno de esos cuentos, El rastro de tu sangre en la nieve, trata de dos jóvenes de espléndida posición social que viajan de luna de miel saliendo de Madrid hacia París. Durante la fiesta de bodas, alguien obsequia a la novia un hermoso ramo de rosas; al tomarlo, ella  siente el pinchazo de una espina que le hiere el dedo en que luce la sortija de diamantes que la ha convertido en la esposa de su gran amor, Billy Sánchez. La novia no le da importancia al leve sangrado en el dedo, emprenden el viaje y es hasta llegar a la frontera en que nota su ropa manchada de sangre. El viaje por los Pirineos en pleno invierno, satura los caminos de nieve; en tanto, Nena Daconte, saca el dedo por la ventanilla del auto dejando su rastro por todo el camino. El marido se alarma, decide llevar a su joven esposa a un hospital y lo encuentra en la ciudad de Orleans, en donde el médico que la atiende recomienda al asustado esposo que debe quedar internada aconsejándole que busque  temporal alojamiento. Al día siguiente Billy se presenta en el hospital tratando de ver a su esposa, pero le es negado el acceso argumentándole que las visitas son cada martes…aún faltaban seis días. Impaciente, trata de entrar por la fuerza pero es echado a la calle, busca al médico que atendió a la esposa, éste se encuentra fuera de turno. Sigue intentando el acceso con los mismos resultados y es cuando decide acudir al embajador de su país que se encuentra ausente. Al no encontrar ayuda, se refugia en el hotel a esperar el martes de visita y cuando acude, se entera de que ya no verá jamás a Nena Daconte.

Me alquilo para soñar, es otra de las historias ubicada en La Habana. Acaba de acontecer un tremendo golpe de mar, una especie de tsunami que fue como una explosión de dinamita que levantó varios automóviles, rompió los cristales de los hoteles cercanos y sembró el pánico en los que lo presenciaron. Las autoridades localizan un auto incrustado en un muro; descubren a una mujer de mediana edad, atada al asiento del conductor, con el rostro destrozado, observan que lleva un anillo de oro en forma de serpiente con ojos de esmeraldas, lo que permitió que un antiguo conocido la identificara como Fraü Frida, la mujer que se alquilaba para soñar. El amigo de la mujer recuerda que ella jamás se imaginó que esa facultad soñadora le consiguiera buenos empleos. Rememora lo que ella le contaba: La primera familia que la contrató le impuso el compromiso de descifrar, a través de sus sueños, el destino diario de la familia que se discutía durante el desayuno cotidiano. En uno de sus tantos trabajos, Frau viajó a Barcelona y estando en un reconocido restaurante conoció a Pablo Neruda que comía en una mesa cercana. El poeta, sintiéndose observado, dijo: Hay alguien detrás de mí que no deja de mirarme… la mujer se acercó y le habló de sus sueños premonitorios, a lo que Neruda contestó: Sólo la poesía es clarividente. El poeta subió a su habitación para su siesta  sagrada de diez minutos; al despertar comentó: Soñé con esa mujer que sueña…soñé que ella estaba soñando conmigo. Los conocidos de Frau Frida la perdieron de vista por años, hasta que fue hallada aplastada en su auto, víctima de un tsunami en La Habana.

El fantástico cuento Diecisiete ingleses envenenados, narra la historia de Prudencia Linero de 72 años, cuya gran ilusión es conocer al Papa, por lo que se embarca desde Riohacha, llega al puerto de Nápoles, se dirige a un modesto hotel para continuar el viaje al día siguiente hacia Roma. Al llegar al hotel la conducen a un piso “el único que tiene comedor”, le dicen, observa que se encuentran diecisiete ingleses descansando en la terraza en pantalones cortos. Ella retrocede sobrecogida y pide ser llevada a otro piso. Por la tarde sale a comer, pasea un poco por la ciudad y el volver al hotel se sorprende al ver una fila de ambulancias en las que están depositando los cuerpos de los diecisiete ingleses que había visto sanos, sólo que esta vez iban vestidos de etiqueta. Oye la voz de la encargada del hotel :  ¡Todos están muertos! ¡Se envenenaron con la sopa de ostras de la cena…ostas en agosto…imagínese! Esa noche, la señora Linero rezó diecisiete rosarios por el descanso de las almas de los ingleses envenenados.

Las inquietantes historias de García Márquez se adueñan de nuestros sentimientos, juegan con ellos y nos dejan desconcertados entre lo real y lo mágico.

Las opiniones expresadas aquí son responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la línea editorial de ESPEJO.

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