Los datos que presentó hoy el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, en la conferencia de prensa La Mañanera que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum, dan cuenta de 40 mil 735 detenciones por delitos de alto impacto desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a octubre de 2025, y de la disminución del 40 por ciento en los homicidios dolosos.

Llevados al análisis tales resultados derivan en que, en efecto, acabó la política pública que implementó el ex expresidente Andrés Manuel López Obrador consistente en “abrazos, no balazos” y que los resultados del gobierno de Sheinbaum no dan para el optimismo debido a que la violenta realidad cotidiana en el País dista mucho de los indicadores oficiales.

Al menos en Sinaloa no surte efecto de certidumbre la relatoría de García Harfuch ya que el choque al interior del cártel local del narcotráfico prosigue con intervalos de gran intensidad y los más de 2 mil 600 homicidios dolosos, 3 mil personas privadas de la libertad y 9 mil 500 vehículos robados, así como las afectaciones a la economía, patrimonio familiar y al libre tránsito van a contracorriente de los logros que reporta la SSyPC federal.

Con la detención 2 mil 019 presuntos generadores de violencia detenidos y 164 abatidos está claro que la estrategia de seguridad pública que desarrollan el Ejército, la Marina, la Guardia Nacional y los policías federales y estatales contribuye a la contención de la violencia pero los grupos de sicarios siguen desplazándose en el lugar y hora que sean para perpetrar asesinatos, ataques a negocios y casas, y desapariciones forzadas que esparcen terror.

La población pacífica necesita en lugar de estadísticas que a nadie alientan, la recuperación de la paz positiva tan esperada por la sociedad y prometida por el gobierno durante 16 meses de narcoguerra en Sinaloa. Reconociendo lo que se ha hecho bien, también urge revisar lo que ha fallado y necesita ser corregido para no continuar con cifras alegres en medio de muertes, miedo e inestabilidad económica, política y social.