Culiacán, Sinaloa.- La violencia en los estados que componen el Noroeste mexicano se posiciona como uno de sus principales frenos para la retención de inversiones en el Índice de Competitividad Regional 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad.

Sinaloa, atravesado por una crisis de seguridad desde septiembre de 2024, es un ejemplo de los efectos nocivos de la violencia en el panorama para la inversión en la región.

El reporte del IMCO señala que la región Noroeste, compuesta por los estados de Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango y Zacatecas, es en donde las empresas gastan más en seguridad, con un promedio mensual de 63.4 mil pesos por organización. También se posiciona como el primer lugar en tasa de homicidios, con 33.74 por cada 100 mil habitantes.

De acuerdo con el informe, el problema de la inseguridad en la región se encuentra concentrado en los estados de Sinaloa y Zacatecas, urgiendo que se implemente una estrategia efectiva para garantizar una reducción en la criminalidad en dichas entidades.

La violencia, aunada a limitaciones en infraestructura y una percepción de corrupción del 83.56%, hacen que el Noroeste sea catalogado por el IMCO con una competitividad media-baja para retener inversión.

En el índice general, esta se posiciona como la segunda más competitiva en materia económica, solo detrás del Noreste, gracias a un relativamente buena cobertura de salud, servicios básicos y mano de obra calificada.

El mismo instituto explica que la capacidad de una región para retener inversiones es directamente determinada por la certidumbre jurídica que es capaz de brindar a los empresarios que operan en dicho lugar. Si esta no es capaz de ofrecer seguridad patrimonial al inversor, dicho capital se extingue o migra a regiones que sí lo hacen.

Sinaloa: ejemplo del costo de la violencia

 

Un ejemplo de este efecto es lo ocurrido en el estado de Sinaloa, mismo que desde hace 16 meses se encuentra enfrascado en una espiral de violencia debido a la guerra interna entre facciones del cartel de Sinaloa. Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social señalan la desaparición de más de 2347 empleadores en 2025, y la pérdida de 11,452 puestos de trabajo formal de diciembre de 2024 a diciembre de 2o25.

También ha caracterizado al periodo violento la cancelación de inversiones. ESPEJO documentó como se abortó el proyecto de construir un hotel Hampton Inn by Hilton en Culiacán, cuyo anuncio oficial y colocación de la primera piedra ocurrió 5 meses antes del estallido de violencia, para finalmente no realizarse.

Cámaras empresariales adheridas al Consejo Intercamaral de Culiacán han exigido a las autoridades garantizar seguridad, alegando que la crisis de violencia hiere al sector productivo, generando un “ambiente generalizado de vulnerabilidad y desesperación“.

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