“Creo que ya es hora de que el país pase a otra cosa, ahora que no ha salido nada sobre mí”. Así respondió Donald Trump la semana pasada al ser cuestionado por una reportera sobre los nuevos archivos del caso Jeffrey Epstein, el financiero pederasta con quien mantuvo una amistad de al menos diez años.

Ante la insistencia de Kaitlan Collins, la periodista de CNN que cubre la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos recurrió a la descalificación y la misoginia, como hace cuando las preguntas le incomodan. “Eres la peor periodista, la CNN no tiene audiencia por gente como tú. ¿Saben? Es una mujer joven. Creo que nunca te he visto sonreír”, dijo el 3 de febrero en el Despacho Oval.

Pero Trump no es el único que quisiera que la atención pública del mundo pasara página del tema. Aún hay mucho por saber del contenido de los más de tres millones de archivos relacionados con la investigación sobre el fallecido empresario acusado de encabezar una red de tráfico de menores de edad.

Epstein fue hallado muerto en su celda del Centro Correccional Metropolitano de Nueva York, el 10 de agosto de 2019, previo al juicio en su contra por cargos de tráfico sexual y conspiración. La versión oficial, entonces, fue suicidio.

Nombres en los archivos y deslindes

Durante meses, la administración Trump intentó impedir la divulgación de los archivos, que incluyen también un informe del FBI sobre la muerte de Epstein en prisión. Pero el Congreso de EU aprobó la Ley de Transparencia de Archivos Epstein, que obliga a desclasificar y publicar dichos documentos -lo cual fue respaldado por las víctimas- y que el propio Trump tuvo que firmar en noviembre de 2025.

Así, el pasado 30 de enero el Departamento de Justicia estadounidense publicó nuevos documentos del caso, que contienen videos e imágenes, además de correos electrónicos y registros de vuelo que detallan las conexiones de Epstein con figuras del poder político y financiero. Ser mencionado no es prueba suficiente de alguna acción delictiva, pero en algunos casos sí tiene una fuerte carga reputacional y de sospecha que ya empieza a tener consecuencias. En los archivos, Trump aparece cientos de veces, además de otras personalidades de alto perfil.

Andrés Windsor y Peter Mandelson

En el Reino Unido la tormenta política no cede por la relación que el ahora expríncipe Andrés mantenía con Epstein. Tal cercanía y la información e imágenes que comenzaron a revelarse, provocaron que el rey Carlos III le retirara los títulos reales a su hermano.

Peter Mandelson, quien fuera embajador británico en EU, también tuvo que renunciar a su cargo por su controversial amistad con el empresario. El nombramiento se lo concedió el primer ministro laborista Keir Starmer, quien ahora enfrenta las consecuencias políticas de haberlo designado, aún sabiendo del vínculo entre el diplomático y Epstein.

Elon Musk

El hombre más rico del mundo y exfuncionario en la actual administración de Trump negó haber ido alguna vez a Little St. James. “Nunca he asistido a ninguna fiesta de Epstein”, dijo a través de su cuenta de X. En los archivos hay registro de un correo electrónico de 2012 en el que el dueño de Tesla, Space X y la red social X, le habría preguntado a Epstein: “¿qué día o noche será la fiesta más salvaje en tu isla?”

Bill Gates

Aparece en correos electrónicos, donde Epstein da cuenta de una supuesta enfermedad de transmisión sexual que el cofundador de Microsoft padecía por haber tenido relaciones sexuales con mujeres rusas.
Aunque Gates negó su implicación en delitos sexuales, sí admitió haber mantenido una relación con Epstein y pidió disculpas. “Lamento cada minuto que pasé con él y me disculpo por haberlo hecho”, dijo en una entrevista concedida al medio Nine News Australia.

Bill Clinton

Sobre Bill Clinton, expresidente de Estados Unidos, congresistas afirmaron en agosto de 2025 que viajó en el avión privado de Epstein en cuatro ocasiones entre 2002 y 2003. También han salido a la luz fotografías en las que aparece junto a Epstein y Ghislaine Maxwell, esta última condenada a 20 años de prisión por delitos de explotación sexual. Clinton, mencionado en los archivos, y su esposa Hillary, exsecretaria de Estado, fueron citados a declarar ante un Comité del Congreso para que digan todo lo que saben del caso.

Víctimas de Epstein mantienen su exigencia de justicia

Tras la aprobación de Ley de Transparencia de Archivos Epstein, el gobierno de Trump tenía 30 días para publicar los archivos. Finalmente lo hizo, con un mes de retraso, a finales de enero de 2026.

Los documentos volvieron a poner en el centro a las víctimas que vivieron violencia sexual en Little St. James, la isla privada del empresario, considerada su centro de operaciones para el tráfico de menores de edad con fines de servidumbre sexual, abuso infantil y agresión sexual.

Epstein fue detenido en julio de 2019 por tráfico sexual infantil y un mes después lo encontraron muerto en prisión, por lo que un juez cerró el caso en su contra. Sin embargo, la exigencia de justicia y reparación sigue entre las mujeres que por años fueron silenciadas.

Paralelamente, la defensa de las víctimas señaló al Departamento de Justicia de haber expuesto la identidad de alrededor de 100 de ellas, al divulgar los archivos sin cuidar su imagen o la publicación de sus nombres.