El alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, aclaró que se esperarán los resultados de las inspecciones que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) realizará en las diferentes plantas de tratamiento de aguas del estado de Sinaloa, para llevar a cabo el seguimiento de las denuncias respecto a la contaminación por aguas residuales en el río Culiacán.

“Primero esperar que hagan las inspecciones y, después de eso, esperar el resultado de estos dictámenes o lo que resulte y, con base en eso, hacer los ajustes técnicos en nuestras plantas, en caso de que hubiera algo de entre lo que mencionen”, comentó el alcalde de Culiacán.

El pasado 8 de febrero, el titular de la PROFEPA en Sinaloa, Marco Moreno, anunció que se estarían llevando a cabo inspecciones profundas a nivel estatal en las plantas tratadoras de agua, comenzando por las de mayor capacidad de caudal en los municipios de Culiacán, Mazatlán y Ahome. Esto como parte de un programa de sistemas de tratamiento, en el que se verificará que las plantas cumplan con la NOM-001-SEMARNAT-2021, que especifica la calidad del agua que deben estar descargando.

Sin embargo, destacó que tras el anuncio comenzaron a llegar una cantidad considerable de denuncias respecto a fugas y contaminación en varios sectores del estado, lo que, señala, se trata de un problema generalizado en la entidad.

“La mayoría de las plantas de tratamiento municipales tienen problemáticas; algunas no cuentan con las instalaciones adecuadas o no tienen la capacidad, otras no tienen la tecnología para realizar un tratamiento adecuado y están arrojando aguas con límites de contaminantes muy altos. Entonces, la problemática está en todos los municipios, incluidos los más grandes”, explicó Moreno.

¿Qué está pasando en el río Culiacán?

Recientemente, en Espejo se reportó una fuga de aguas negras que está contaminando el río Culiacán desde hace cuatro meses. A la altura de la sindicatura de Culiacancito, un cuerpo de agua proveniente del río desprende un fuerte olor a aguas residuales; además, el color del líquido no es constante, sino que, en ciertos puntos, cambia a tonos anormales.

El ecosistema y el aire contaminado han llegado a afectar de manera directa a los trabajadores de la zona, quienes se dividen entre la agricultura y la criba. Algunos han presentado malestares físicos; aunque desconocen con certeza los motivos directos, las infecciones estomacales coinciden con la aparición de la contaminación en el área.

Pese a que los afectados lo atribuyen a un mal funcionamiento de una de las plantas de tratamiento de agua de la Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán (JAPAC), la paramunicipal negó que este sea el origen de la impureza en el agua, ya que la planta señalada se encuentra en correcto funcionamiento.

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