El subdirector del medio de comunicación Espejo, Marcos Vizcarra, presentó denuncia ante la Vicefiscalía de Protección a Periodistas contra “Letty” Rojo y quienes resulten responsables, por presuntas amenazas que le hizo la hermana de Yesenia Rojo, dirigente de la organización Guerreros Azules, que durante tres días bloqueó el acceso a la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

El periodista comentó en sus redes sociales el desacuerdo con la toma de las instalaciones de la CEDH porque afectó a ciudadanos que necesitaban acudir a la institución a interponer quejas por ataques a las garantías constitucionales, lo cual desató una serie de difamaciones y amenazas tanto al comunicador como al ejercicio de la libertad de expresión.

Ante la misma Vicefiscalía de Derechos Humanos, Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, existen denuncias por otras agresiones a la prensa cometidas por Yesenia Rojo y su grupo, como son los casos de Sergio Lozano García, director de Tercia de Grillos y corresponsal de Noticiero Altavoz de Chávez Radio, y Samuel Inzunza Armenta de Puntualizando Portal, quienes en septiembre de 2024 recibieron ataques físicos mientras cubrían la toma del palacio municipal de Angostura.

En Espejo resaltamos permanentemente las luchas sociales legítimas que de manera pacífica y mediante el acuerdo construyen mejor ciudadanía, sin embargo, no aceptamos que personas o grupos pongan en mayor riesgo a periodistas ni a nadie que por hacer valer los derechos de libertad de expresión y acceso a la información enfrenten amenazas a las integridades física y moral.

Espejo respalda a Marcos Vizcarra en su trayectoria periodística y en la denuncia presentada contra los agresores, así como solicita a las instancias correspondientes que le otorguen medidas de proteccion a él y su familia, y que las investigaciones ministeriales sean en estricto sentido de combate a la impunidad. Como medio de comunicación no toleramos que fanatismo e intransigencia se agreguen contra el desempeño del periodismo que en Sinaloa de por sí se realiza en contextos de alto riesgo.