M.C. María del Refugio Manjarrez Montero
Vicepresidente del Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa.

El Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) correspondiente a febrero de 2026 anticipa un crecimiento anual de 1.2% y un incremento mensual de 0.1% del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), lo que sugiere un desempeño económico moderado en el corto plazo. Este indicador, elaborado mediante métodos econométricos, permite estimaciones anticipadas hasta con cinco semanas de adelanto respecto a la publicación oficial del IGAE, constituyéndose como una herramienta clave para el análisis oportuno del ciclo económico.

El comportamiento sectorial presenta una dinámica diferenciada. Por un lado, las actividades terciarias muestran un crecimiento anual estimado de 1.9%, mientras que las actividades secundarias registran una contracción de 1.9% en el mismo periodo. Este contraste evidencia una divergencia en la estructura productiva, donde los servicios mantienen una trayectoria expansiva, en tanto que las actividades industriales reflejan un debilitamiento relativo.

En términos mensuales, el IOAE proyecta un avance de 0.1% en el IGAE, acompañado por un crecimiento de 0.2% en las actividades terciarias y una variación nula en las secundarias. Estos resultados refuerzan la percepción de una economía con baja inercia de crecimiento, caracterizada por incrementos marginales y heterogeneidad sectorial.

Asimismo, las estimaciones en niveles indican que, para febrero de 2026, el índice del IGAE se ubicaría en 106.0 puntos (base 2018=100), mientras que las actividades secundarias alcanzarían 100.2 puntos y las terciarias 108.5 puntos. Estos valores reflejan una mayor fortaleza relativa del sector terciario frente al industrial.

Desde el punto de vista metodológico, el IOAE se fundamenta en modelos de nowcasting que integran múltiples series de tiempo económicas y financieras con alta correlación contemporánea con el IGAE. Dichos modelos emplean técnicas como factores dinámicos, mínimos cuadrados parciales y validación cruzada en series temporales, lo que permite generar estimaciones consistentes y con intervalos de confianza del 95%.

Es importante resaltar, que la economía nacional transita por una fase de crecimiento moderado, con señales de desaceleración particularmente en el componente industrial. Lo que obliga a cuestionar la capacidad del modelo económico para generar crecimiento consistente y sostenido en el corto plazo.