Culiacán, Sinaloa.- Ricardo Lechuga y Ramsés Bastidas fueron detenidos por policías municipales en la plazuela de la sindicatura de Aguaruto el 28 de abril del 2025, desde ese día no se a sabido nada más de los dos jóvenes. Según la información compartida a los padre por la Fiscalía General del Estado, se vincula a 5 policías al caso, uno ya se encuentra detenido, dos están desaparecidos y otros de ellos fue asesinado el pasado 29 de marzo.

Adriana Verdugo, madre de Ricardo, y Grecia Arreola, madre de Ramsés, comentaron que el 4 de abril de 2026, poco menos de un año del hecho, fue detenido uno de los policías, presuntamente, vinculado al delito de desaparición forzada de los muchachos. Las madres señalan que, a nivel institucional, es el único avance que han recibido durante un año de investigación.

“El pasado 4 de abril se detuvo a un policía y ahorita está vinculado a procesos (…) esperemos buenas noticias y que demos con la localización de ellos porque es lo que venimos a decir, que no los regresen”, comentó Adriana.

Por otro lado, se mencionó que otro de los policías señalados por participar en la desaparición, era uno de los dos agentes asesinados el pasado 29 de marzo, cuando acababan de salir de su jornada laboral y se encontraban transitando sobre la carretera conocida como La Costerita.

Ambas madres se enteraron de la relación del agente asesinado con el caso de sus hijos por un periodista a través de un recuento nocturno de hechos delictivos, el reportero compartió el dato mientras narraba la escena y los antecedentes de los asesinados en una transmisión en vivo.

La información fue confirmada posteriormente por la Fiscalía General del Estado.

Adriana se mencionó confundida y molesta por que, después que las autoridades hayan declarado que no tenían conocimiento de los agentes y se encontraban profugos, el hecho dejaba ver que uno de los presuntos culpables de la desaparición de su hijo se encontraba aún afiliado y activo en la corporación municipal.

Hasta el momento se han llevado a cabo cuatro audiencias con el policía implicado. En todas el acusado se a negado a hablar respecto al paradero de los jóvenes.

Las madres coinciden en que su prioridad no es cuánto tiempo pase el policía en prisión, sino encontrar el paradero de los dos jóvenes de Aguaruto.

¿Qué paso con Ricardo y Ramsés?

Según la reconstrucción de los hechos realizada por la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, el primero en ser detenido fue Ramsés.

El menor, de 16 años, se encontraba hablando por teléfono con su novia en una banca de la plazuela de la sindicatura de Aguaruto, cuando un grupo de policías municipales le indicó que cortara la llamada. Aunque explicó que estaba esperando a un amigo, los oficiales le dijeron que los acompañara a la comisaría, ubicada a pocos metros del lugar donde se encontraba.

Lo subieron a la parte trasera de la camioneta.

Alrededor de 45 minutos después, Ricardo llegó a esa misma banca, donde había quedado de encontrarse con su amigo. Al igual que Ramsés, fue interceptado por los oficiales e interrogado.

FOTOGRAFÍA: VANESSA BELTRÁN

Durante la interacción, revisaron la mochila del joven, entonces de 22 años; sin embargo, fue una inspección superficial. Apenas miraron el interior cuando le dijeron que también sería llevado a la comisaría.

“La mochila solo se la abrieron y cerraron, no se la esculcaron ni nada; solo la miraron y lo subieron a la patrulla”, relató Adriana Verdugo, madre de Ricardo.

Según narran las madres, Ricardo no alcanzó a ingresar a la comisaría cuando, junto con el otro joven, fue trasladado fuera de la sindicatura.

Desde ese día, ninguna de las dos ha logrado volver a ver a su hijo.

“Los buscamos en la comisaría de la sindicatura; fuimos a Barandillas (Tribunal de Barandilla de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal de Culiacán), por todos lados, y nunca los presentaron ante ninguna autoridad”, dijo Adriana.

IMAGEN: VANESSA BELTRÁN

La última ubicación de ambos se conoce gracias a que Ramsés compartió su ubicación en tiempo real con su novia antes de ser abordado por los municipales; esta indica que fueron llevados a la sindicatura de Culiacancito.

Al realizar una visita al punto donde el mapa señala que se perdió la conexión con el teléfono del adolescente, las autoridades informaron que no había indicios de excavaciones ni de una fosa común.

MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL CASO: