Culiacán, Sin.- En la sala B del Juzgado de Primera Instancia de Control y de Enjuiciamiento Penal de la Región Centro se encontraban tres agentes del Ministerio Público, uno más de apoyo y la representante legal del imputado adscrita a la Defensoría Pública.
Se trataba de la audiencia inicial de Jesús Abraham “N”, de 21 años de edad, acusado de ser el presunto responsable del asesinato de Ricardo Mizael, de 15 años, quien el pasado 11 de febrero fue atacado a balazos en Culiacán mientras compraba comida para unos gatitos que él mismo había rescatado.
El imputado no estaba presente en la sala. Se encuentra detenido en Guasave bajo prisión preventiva, por lo que su presencia fue posible a través de una videollamada vía Zoom.
Previo a comenzar, una agente del Ministerio Público solicitó a la jueza que, por la gravedad del caso y la implicación de un menor como víctima de asesinato, la prensa debía permanecer fuera de la sala.
Tras la solicitud, la audiencia se retrasó y el público, así como los agentes y la abogada defensora, tuvo que esperar afuera de la sala por unos minutos. Finalmente, se decidió que la prensa entrara.
La pantalla ya estaba encendida. En ella se proyectaba la imagen de Jesús Abraham: un joven con el cabello corto, casi al ras del cráneo. Portaba un uniforme color beige con el número 4395 en el lado izquierdo del pecho. Su rostro lucía agotado; sus ojos, rodeados de ojeras profundas, permanecían abiertos, atentos a lo que pasaba al interior de la sala y observando, a la distancia, a los presentes.
El joven se rascaba la cabeza, se pinchaba la mejilla; lucía impaciente, ansioso, como queriendo terminar con el asunto.
Fue hasta las 13:03 horas cuando la jueza Rosario Adriana Gerardo Sánchez ingresó a la sala y dio inicio formal a la audiencia.
Con la llegada de la jueza, las partes se pusieron de pie. Se presentaron los agentes del Ministerio Público y la defensora pública. Al iniciar, se le preguntó al imputado si conocía sus derechos.
“Sí”, respondió seco Jesús Abraham.
También se le cuestionó si estaba conforme con su representante legal, a lo que respondió que no, que contaba con un abogado particular.
“Tengo mi abogado particular, la que tiene el contacto es mi hermana”, dijo.
Ante esto, la jueza decidió diferir la audiencia inicial para el 30 de abril, con el fin de que el imputado pueda ser representado por su abogado particular.
El presunto responsable tendrá el resto del día para que su defensa solicite copia de la carpeta de investigación 431/2026 y pueda prepararse. De no presentarse, será asistido por una representante de la Defensoría Pública.
La audiencia concluyó minutos después, a las 13:10 horas.
A Ricardo Mizael López Cebreros, de 15 años de edad, lo asesinaron el miércoles 11 de febrero a balazos por un supuesto grupo armado al norte de Culiacán, después de salir de su casa para comprar un biberón para unos gatitos que había rescatado de la calle.
Ese día debía asistir a la preparatoria Emiliano Zapata y entrenar con el equipo de básquetbol Las Águilas, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, pero antes tenía que alimentar a sus mascotas. Tras el tiroteo, quedó tendido en la calle.
El joven salió de su casa en el fraccionamiento Benevento y minutos después fue atacado a balazos sobre la carretera a Imala, a la altura del Colegio Mar de Cortés, donde había terminado la secundaria un año antes.
Varios testigos relataron que hombres armados, a bordo de una motocicleta en movimiento, abrieron fuego contra él. Dicen que intentó correr, pero las balas fueron más rápidas.
Desde entonces su familia ha exigido justicia para su caso e incluso se realizó una marcha para honrar su memoria y pedir por la paz de Culiacán y Sinaloa.
Hasta este momento, Jesús Abraham “N” es el único imputado relacionado con este caso.

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