La temporada baja para el sector comercial y restaurantero en Culiacán comprende los meses donde la combinación del periodo vacacional, las altas temperaturas y la lluvia reducen la circulación de personas en centros de consumo.

Este año, los restauranteros han encontrado su punto de equilibrio, luego de reducir su operatividad, explicó Karla García, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) de Culiacan, tras más de 22 meses de una crisis de violencia en Sinaloa.

“Creo que ya entendimos la fórmula de cómo mantener y cuidar cada uno de nuestros puntos de negocios, nuestros restaurantes. Encontramos cuáles son ahora las nuevas modalidades tanto de consumo como de visita del propio comensal. Tenemos la confianza de sentirnos más estables”, dijo García a ESPEJO.

 

El sector restaurantero de Culiacán viene de casi dos años de deterioro tras el estallido de la guerra interna del cártel de Sinaloa en septiembre de 2024, un conflicto del crimen organizado que contrajo el consumo y la movilidad de personas, especialmente en horarios nocturnos. De acuerdo con la propia cámara empresarial, cerca de 20 restaurantes agremiados han cerrado en este periodo; alrededor del 15% del total.

Menos consumo ha implicado cambios en la operatividad de los establecimientos, entre los que se han citado recortes de personal, reducción de los horarios de atención y ajustes tarifarios para acceder a mercados más populares, ante el menor poder adquisitivo percibido entre la población por el deterioro financiero de las familias.

El restaurante Casanova Cantina anunció su cierre indefinido en Culiacán. La decisión ocurre en un contexto de caída del consumo nocturno, pérdida de empleadores formales y afectaciones económicas derivadas de la violencia.

Numerosos establecimientos dedicados al giro gastronómico han cerrado en Culiacán, tras el inicio de la crisis de violencia.

Con este panorama detrás, el inicio de la temporada baja obliga al sector a buscar formas de atraer la atención del consumidor de formas diferentes, mediante esfuerzos extra de difusión y actividades:

“En nuestro sector, lo que hacemos es promover lo mejor que hacemos en Culiacán, que es mediante la gastronomía. Estamos reactivando lo que son las rutas gastronómicas. Estamos promocionado desde a los pequeños como a los grandes restaurantes, eso nos ha ayudado a resistir”, comentó García.

 

Sobre la actitud con la que el sector gastronómico llega a esta época del año, la empresaria prevé menos inversión en nuevas unidades de negocios. Espera, por el contrario, que sea una temporada de “análisis interno de las estructuras” de cada negocio.

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