Esta semana, colectivos de madres buscadoras reportaron el hallazgo de una fosa clandestina en Villa Juárez, Navolato, y una osamenta en El Quemadito, Culiacán. En ambos casos, el común denominador fue el nulo apoyo de la Comisión Estatal de Búsqueda, un reclamo añejo de este sector civil que acumula meses sin respuesta.

“No sabemos, ¿en qué momento desapareció la Comisión Estatal de Búsqueda? ¿Dónde están los recursos de la Comisión? Estamos por hacerle una ficha de desaparición, y se la vamos a hacer, porque aquí en Sinaloa no existe la Comisión de Búsqueda”, dijo Reynalda Pulido, líder de Madres en Lucha por tu Regreso a Casa.

 

En su caso, el colectivo encontró cuerpos enterrados a una profundidad de alrededor de 2 metros, el pasado martes 21 de julio. Comentó que estos restos podrían ser de al menos 3 personas. Para poder retirar los cuerpos de la fosa clandestina, solicitaron la ayuda de la Comisión Estatal de Búsqueda, que cuenta con retroexcavadoras tipo Bobcat para este tipo de tareas, sin embargo, la respuesta fue negativa. La única respuesta que recibieron fue: “son ordenes de la comisionada“.

Las madres y el personal de la fiscalía se vieron obligados a continuar las labores de exhumación de manera manual, utilizando palas y cubetas para remover la tierra en una zona donde se sospecha la presencia de más fosas clandestinas.

La buscadora deposita la responsabilidad de estas omisiones a todo el aparato estatal, desde el poder ejecutivo hasta el legislativo.

“Yo se lo digo a la gobernadora y al Congreso, sobre todo al Congreso, porque se les pidió que hicieran algo sobre esta situación. ¿Y qué hicieron? [Irse] a buscar candidaturas. ¿Por qué no vienen y checan la problemática aquí, antes de agarrar un cargo? Sinaloa no está preparada para tener tanto desaparecido”, acusa Pulido.

 

Esta situación se repitió de forma casi simultánea en El Quemadito, Culiacán, donde el colectivo de Madres y Padres con Hijos Desaparecidos localizó el cuerpo de un hombre semienterrado.

En dicho lugar, Susana Ayala, integrante de la agrupación, denunció que los peritos demoraron más de una hora y media en llegar para realizar el levantamiento, a pesar de la urgencia y el riesgo del sitio. Ayala cuestionó la eficacia de la comisionada Karina Márquez y la subsecretaria de Derechos Humanos, Patricia Figueroa, en la atención inmediata a este tipo de reportes.

La parálisis operativa de la Comisión Estatal de Búsqueda ha sido señalada anteriormente por otros colectivos de buscadoras y buscadores. Marisela Carrizales, líder de Por las Voces Sin Justicia, ha denunciado que mientras ellas excavan con palas en zonas de alto riesgo como El Verde, Concordia, la maquinaria de la Comisión permanece estacionada en las oficinas.

Sin una Comisión de Búsqueda operativa, en medio de crisis de desaparición en Sinaloa

 

Este abandono institucional se presenta en medio de una ola de violencia en la entidad desde septiembre de 2024. Sinaloa atraviesa una crisis de desapariciones que se ha profundizado a raíz de la guerra interna del Cártel de Sinaloa. Antes de este estallido de violencia, en el estado desaparecía una persona cada 8 horas; hoy, la cifra prácticamente se ha duplicado, alcanzando un promedio de cinco personas desaparecidas cada día.

El 69.8% de los desaparecidos en dicho periodo, equivalente a 3,237 personas, siguen sin ser encontrados.

La espiral de violencia en la que se ha sumido Sinaloa también se refleja en las cifras de homicidios. Entre julio de 2024 y junio de 2026, Sinaloa ha registrado 3,045 víctimas de homicidio doloso, lo que equivale a un promedio de 4.2 personas asesinadas cada día.

La violencia también ha alcanzado a quienes buscan a personas desaparecidas, tal es el caso de la buscadora María de los Ángeles Valenzuela, quien busca a su padre. Fue privada ilegalmente de su libertad en octubre del 2025, en Mazatlán, y a día de hoy no se sabe de su paradero.

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