En la última semana, el aseguramiento de 4 tiendas de importaciones asiáticas, popularmente conocidas como “tiendas chinas”, sorprendió a comerciantes y locatarios de Culiacán.

Aunque no existe una confirmación oficial por parte de la FGR, instancia a la que se atribuye el aseguramiento en los sellos colocados en los inmuebles, de los motivos legales por los que se tomó la medida, estos hechos no son aislados. Por el contrario, coinciden con lo observado en los últimos dos años en otras latitudes del país.

El origen de esta “cruzada” contra los productos de importación chinos se rastrea a marzo de 2024, cuando cuerpos de seguridad de la Ciudad de México aseguraron locales y suspendieron actividades de la Plaza Izazaga 89, un edificio de 16 pisos de tiendas chinas, ícono de este tipo de comercio a nivel nacional.

En aquel momento, fue la Secretaría de Administración y Finanzas capitalina la que comunicó que el operativo se debía a la investigación de venta de productos falsificados y piratería.

operativo plaza izazaga

El primer “gran golpe” a las tiendas chinas sucedió en noviembre de 2024, en la Plaza Izazaga 89, en Ciudad de México.

El llamado de atención de Estados Unidos que desató aseguramientos a nivel nacional

 

En abril de 2024, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos publicó su Informe Especial 301 sobre la protección y el cumplimiento de la propiedad intelectual. En el mismo, se lanzaba una exigencia a México de seguir los términos firmados en el tratado de libre comercio en términos de combate de la pirateria y contrabando.

En el mismo documento, la autoridad comercial estadounidense lanzaba una acusación a China de contrabandear mercancía falsificada a “mercados de países del tercer mundo”, entre los que incluye a Brasil, México y Kenia. Según el reporte, el comercio de bienes falsificados chinos constituía el 2.5% del comercio mundial.

“La falsificación de marcas perjudica a los consumidores, a los productores legítimos y a los gobiernos. Los consumidores pueden verse afectados por productos falsificados fraudulentos y potencialmente peligrosos, particularmente medicamentos, piezas de automóviles y aviones, y alimentos y bebidas que podrían no estar sujetos a las rigurosas prácticas de fabricación utilizadas para los productos legítimos”, se lee en aquel documento.

 

A lo largo del 2024, ocurrieron tres operativos en la Izazaga 89. El gran golpe se dio en noviembre, cuando se realizó el decomiso de 90 mil artículos de las tiendas y extinción de dominio de una cantidad indeterminada de inmuebles utilizados para la venta de mercancías ilegales.

La magnitud del operativo fue de trascendencia nacional, y ameritó el pronunciamiento público del Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien afirmó que estas medidas buscaban proteger a la industria nacional, dejando en segundo plano el tema concerniente a la relación comercial con Estados Unidos.

En diciembre del mismo año, operativos contra tiendas chinas se desarrollaron en Baja California y Sonora. En Coahuila se clausuraron 5 tiendas. La explicación oficial de las medidas fue el combate al contrabando y falsificación de productos.

Operativos contra las tiendas chinas llegan a Sinaloa

 

Las tiendas chinas encontraron un muy fértil mercado en Sinaloa, ofreciendo una gran variedad de productos a bajo costo, sobre todo en una economía lastimada en el periodo de la post-pandemia, alrededor del 2022.

De acuerdo con la Unión de Locatarios de Culiacán, en la capital sinaloense llegaron a operar hasta 38 tiendas chinas en diferentes puntos de la ciudad.

Su llegada y proliferación no estuvo libre de polémica, pues asociaciones empresariales y comerciales acusaron competencia desleal por evasión fiscal y regulatoria, alegando que era mediante estos actos que podían permitirse ofrecer bienes a tan bajos precios.

En junio de 2026, sucedieron los primeros aseguramientos de tiendas chinas en Sinaloa, en la ciudad de Los Mochis, con tres locales asegurados.

La siguiente fue la capital sinaloense, con los primeros aseguramientos ocurriendo el lunes 20 de julio. En un principio fueron 3 tiendas. El miércoles 22 se aseguró la tienda de importaciones Mega Sanfri, que llevaba décadas operando antes de la llegada de las tiendas chinas. El jueves 23, se realizó un nuevo aseguramiento en Culiacán, en la Plaza Explanada.

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