Navolato, Sinaloa.- Kevin Guadalupe Valenzuela Rodríguez, policía municipal adscrito a la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito del Ayuntamiento de Navolato, fue desaparecido el 6 de enero de 2026 mientras regresaba a su casa después de concluir su jornada laboral.

Seis meses después, Izvi, su esposa, no ha recibido nueva información sobre la búsqueda del policía ni acompañamiento o apoyo por parte del Ayuntamiento, pese a que funcionarios municipales le aseguraron que recibiría respaldo ante la desaparición de su esposo y durante su embarazo.

“Lo que yo busco es que me ayuden también para localizarlo, porque ya son seis meses pasaditos y no hay nada de su rastro. Tampoco tengo apoyo del Ayuntamiento, de nada; me han cerrado mucho las puertas”, dijo la joven.

La última vez que Izvi tuvo información de Kevin fue el martes 6 de enero.

Fue durante el transcurso de la tarde-noche cuando Izvi recibió una llamada por parte de su esposo. Como era costumbre en la pareja, él le había avisado que había terminado su turno en la corporación municipal y estaba por salir de la cabecera municipal rumbo a la comunidad de La Bandera, de donde son originarios.

En promedio, de la base donde Kevin trabajaba a su domicilio, el viaje era de 15 minutos.

Kevin no llegó a los 15 minutos. Ni a la media hora.

Kevin no volvió a casa.

“Siempre que salía del trabajo me llamaba por si había algún mandado que se me olvidara a mí de Navolato, pues para que se lo encargara. Pero esta vez acababa de dejar de hablar yo con él y me dice: ‘No, pues vengo limoncito, ahorita llego’… Y ya no llegó”.

Desde la desaparición de su esposo, Izvi ha buscado ayuda para lograr mantenerse, pues, dice, vivir emociones fuertes como las que ha experimentado tras el hecho ha hecho difícil llevar el embarazo, temiendo que algo pueda pasarle a su bebé.

Hasta ahora, declaró para ESPEJO, no ha recibido apoyo por parte del Ayuntamiento de Navolato, pese a que lo ha solicitado en más de una ocasión. Solo en una ocasión, Francisco Petris Ruiz, secretario del Ayuntamiento, le dijo que únicamente podrían ayudarla dándole un empleo dentro del municipio y, aunque Izvi hizo el papeleo que se le solicitó, no se le ha llamado para ocupar el puesto prometido.

“Me dijeron: ‘Trae todo esto’. Yo lo llevé y, al final de cuentas, nunca me dijeron: ‘Te vemos tal día’ o ‘Vente tal día’. Nada, no me resolvieron nada; fueron puras promesas nada más”, comentó la joven.

Al tratarse de una desaparición, explicó Andrea Félix, del colectivo Viudas y Huérfanos de Policías Asesinados, acceder a las pensiones o seguros de vida es más complicado, pues la víctima se encuentra en un limbo legal. La alternativa más rápida, pero también la más complicada para las familias, es solicitar una carta de presunción de muerte.

Con esta la víctima es reconocida como fallecida, por lo que los beneficiarios reconocidos del policía pueden acceder a las prestaciones que por ley les corresponden.

La búsqueda de su esposo, dice, tampoco ha avanzado.

Aunque admite que no ha podido asistir a la Fiscalía de manera constante debido a su embarazo, Izvi asegura que, no ha recibido ninguna noticia respecto al paradero de Kevin o avances en la carpeta de investigación.

En cuanto haya tenido a su bebé y se recupere del parto, declara, estará de manera insistente sobre las autoridades de búsqueda para que se dé con la localización para que regrese a casa junto a su familia.

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