El 8 de julio fue anunciado por el Gabinete de Seguridad que Cristhian Guadalupe Pérez Pérez, alias “El Texas” u “01”, identificado como el jefe de plaza de la facción de “Los Chapitos” en Culiacán, había muerto en un raro operativo: Elementos del Ejército Mexicano (Defensa) y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado cercaron las torres de departamentos Paralela, en la colonia Humaya, y primero se dio a conocer que hubo detenidos y más tarde que también había un muerto.

Las imágenes del hombre circularon en grupos de WhatsApp y Telegram. No había ningún disparo, ninguna herida, nada de sangre, solo un hombre que yacía muerto dentro del departamento.

Al día siguiente, Sinuhé Tellez López, secretario de Seguridad Pública en Sinaloa, dijo algo que se habían privado sus dos antecesores: “Esperamos que bajen los homicidios con este evento”.

El Gabinete de Seguridad señaló a Pérez Pérez como el principal operador de violencia en la Capital de Sinaloa para “Los Chapitos”, donde se libra un conflicto entre “La Chapiza” y “La Mayiza”. Esta ciudad ha sido el lugar donde han ocurrido 8 de cada 10 asesinatos y desapariciones en los últimos dos años. Datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre homicidios dolosos revelan que solo en 2025 hubo hasta 1,805 asesinatos en Sinaloa –hasta 150 casos más que los que reportó la Fiscalía General del Estado–. Fue la entidad con el aumento más drástico en ese año, pues mientras en el país se reportaba una reducción del 18 por ciento, Sinaloa incrementó hasta en un 75 por ciento comparado con el año anterior.

El INEGI señaló que en una comparativa nacional sobre homicidios dolosos que ocurrieron en 2025, comparados con las cifras definitivas de 2024, se observa que la mayoría de las entidades federativas presentaron una disminución en el número de homicidios. Sin embargo, hay cinco estados que registraron un incremento absoluto.

Sinaloa: Es la entidad con el aumento más drástico, pasando de 1,032 casos en 2024 a 1,805 en 2025 (un incremento de 773 homicidios).

Baja California Sur: Registró un aumento significativo al pasar de 85 a 203 casos (118 homicidios más).

Tabasco: Continuó su tendencia al alza, subiendo de 844 a 909 homicidios (65 homicidios más).

Sonora: Mostró un incremento moderado de 1,605 a 1,634 casos (29 homicidios más).

Nayarit: Presentó un aumento mínimo de 189 a 191 casos (2 homicidios más).

Si los datos son analizados por Tasa de Homicidios (por cada 100 mil habitantes), el incremento en la incidencia es más evidente.

Sinaloa: La tasa se disparó de 33 a 57, lo que representa el salto más alto a nivel nacional en este indicador.

Baja California Sur: Su tasa aumentó de 10 a 23, duplicando prácticamente la incidencia por habitante.

Tabasco: Subió de una tasa de 33 a 36.

Sonora: Tuvo un ligero incremento de 52 a 54.

Los asesinatos siguen siendo el dolor de cabeza

Tras la muerte de “El Texas”, el ritmo de homicidios dolosos disminuyó en Culiacán, mas no en el Estado.

Y sí, la Capital sigue con episodios de violencia, como el ataque del influencer César Gastélum, asesinado y videograbado mientras hacía una transmisión a las afueras de un restaurante de comida rápida, apenas a 200 metros del edificio de la Fiscalía General del Estado. Fue un caso que tomó la atención dentro y fuera del Estado, pero ese mismo día fueron localizadas cuatro personas asesinadas en Mazatlán, entre ellas un hombre y una mujer que fueron localizadas por un colectivo de búsqueda de personas que buscan desaparecidos en ese municipio.

“Ambos tenían las manos esposadas”, dijo una de las buscadoras mientras mostraba fotografías de los cuerpos que habrían sido dejados ahí al menos una semanas atrás, “ya se estaban descomponiendo”.

No hay ningún reporte o informe oficial que describa qué pasa en Sinaloa a casi dos años de que comenzara la confrontación en el Estado, pero los testimonios de víctimas y pobladores ayudan a reconstruir cómo se ha modificado la geografía y el acomodo de los grupos criminales.

Por ejemplo, en Culiacán se reporta desde un par de meses atrás de la muerte de “El Texas” se documentaron desplazamientos en Tepuche, al norte de Culiacán, un pueblo que fue atacado desde el mes de febrero con drones y bombas que eran dejadas caer sobre las casas y quienes las habitaban.

“Aventaron bombas hasta en la gasolinera y un día tiraron una cabeza en la plazuela con un drone”, dijo un joven que fue desplazado del pueblo, afirmando que quienes atacaban buscaban a quienes apoyaban a uno de los bandos, “preguntaban por la gente de los chapos y por eso todos ya mejor se voltearon”.

Se volvió común escuchar a pobladores y víctimas de “los volteados”. En sus palabras, es cambiarse de bando, de un grupo a otro. Se trata de sobrevivir en sus lugares de origen sin irse.

Los reacomodos afectan al sur de Sinaloa

En San Ignacio, un municipio al sur de Sinaloa, pasó lo mismo. Durante más de un año fue territorio en disputa, con ataques con drones, quema de casas, despojo de tierras, balaceras y desapariciones en La Caña, Contra Estaca, Pueblo Viejo, Las Azoteas, Casa de Tejas, El Candelero, Rincón del Guayabito, La Lechuguilla, Las Sabilas, Los Brasiles, Tenchoquelite, Tepehuajes, Los Plátanos, Las Mulas, Las Lajas, El Cantón, Tolosa, El Chaco, Vado Hondo, San Juan, Los Humayes, Tacuitapa y El Capule. Son pueblos fantasma.

Pero ahí ha cambiado algo que no ha sido explicado de manera formal por autoridades. Los reportes de violencia disminuyeron, aunque por los pueblos se pasean hombres armados, algunos en cuatrimotos y otros más en camionetas 4×4.

“Se voltearon a la Mayiza”, explicaron pobladores.

Aunque no en todos los municipios pasa lo mismo.

En Concordia los hechos violentos se incrementaron tras la detención de Gabriel Nicolás Martínez Larios, “El Gabito”, señalado como responsable de los altos niveles de violencia en municipios como Escuinapa, Rosario, Concordia y Mazatlán en favor de operaciones de “los Chapitos”, sobre todo casos relacionados con desaparición de personas, fosas clandestinas, bloqueos, asesinatos, desplazamientos forzados, el control ilegal de minas y trasiego de drogas.

A él y su hermano, de nombre Óscar Luciano Martínez Larios, conocido como “El Casco”, se les involucró como responsables de la desaparición y asesinato de 10 empleados mineros de la empresa Vizsla Silver, quienes fueron privados de su libertad el 23 de febrero en La Clementina, un complejo residencial donde la empresa canadiense tenía un campamento para los empleados.

Apenas el 2 de junio ocurrió la detención y los pueblos de Concordia se convirtieron en una zona compleja.

“Estamos literalmente vigilados por la gente armada, ya se establecieron dentro de cuatro pueblos, en casas que estaban solas. Pareciera que hubiera un acuerdo con la gente que está posesionada de la sierra. Porque andan muy tranquilos y antes se ocultaban, ahora no. Hasta han tomado casas de las mejores y ahí están muy tranquilos”, dijeron pobladores de los altos de Concordia, de pueblos como Potrerillos, Chirimoyos, El Palmito, La Guayabera y Pánuco.

En Escuinapa la situación cambia, ahí hay un impasse desde la detención de Misael Guerrero Pérez, “el Güero Pin”, presunto jefe de plaza de “Los Chapitos” en el sur de Sinaloa. Fue arrestado el 25 de junio junto con Hilario Javier Martínez Gómez, quien había sido director de la Policía Municipal, pero en ese momento fungía como su escolta.

Ese municipio había sido un foco de problemas relacionados con ataques con drones, desplazamiento en Isla del Bosque, El Palmito, Tecualilla y El Camarón. Luego esos ataques pasaron a la cabecera municipal, que desde octubre de 2025 hasta junio de 2026 fue zona impasible por ataques con drones, incluyendo a las instalaciones de la Policía Municipal y el campamento del Ejército que se queda en el Gimnasio Municipal. Ahí aún están los vestigios de un ataque que ocurrió el 9 de febrero, con un hoyo que sigue sin repararse en el techo del gimnasio.

“Desde que detuvieron al Güero sí hay asesinatos, pero son muy puntuales”, afirmó una pobladora que accedió a entrevista; “se han quedado en Tecualilla, desde ahí están vigilando y esperando a que se vaya el Ejército”, agregó otro poblador de Escuinapa.

Los pobladores tratan de tener explicaciones, piensan más en que el grupo que dominaba está débil y que el Ejército detiene a “Los Cabrera”, un grupo criminal que habría ingresado desde Durango.

“Mientras estén los del Ejército, no entran”, dijo un poblador consultado, haciendo referencia que hay puestos militares en las entradas y salidas de Escuinapa, recorriendo las calles de la cabecera municipal, haciendo recorridos en zonas pesqueras y en los huertos de mango que son las principales actividades económicas de esta región.

Mazatlán, un caso aparte

El Estado y la Federación comprenden a Mazatlán como uno que “debe cuidarse”. El puerto es el principal destino turístico de Sinaloa y el segundo de la región noroeste de México. Ahí hay un crecimiento inmobiliario enorme, con torres construyéndose sobre el Malecón y con la ciudad expandiéndose hacia el norte con fraccionamientos y más torres. Es un boom inmobiliario que data desde 2017, justificado con el incremento de turistas nacionales y con un mercado internacional de viajantes de Canadá y Estados Unidos que han apostado sus años de retiro en este lugar. Y eso es lo que está cuidado.

Se han enviado más de 6 mil elementos del Ejército, Guardia Nacional, Marina y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para colocarse alrededor de la zona turística. Hay militares que se ven caminando sobre el malecón, otros apostados con sus camionetas en la Zona Dorada, algunos en puestos militares en zonas estratégicas como Cerritos.

Durante el último mes ha funcionado esa estrategia a medias, porque en la zona turística –donde están los bañistas, los que van a los centros nocturnos, restaurantes, los que se pasean sobre el Centro Histórico y se toman fotos con los atardeceres– han sido asesinadas seis personas.

Fuera de esa zona están las colonias populares, el territorio de donde provienen los trabajadores de los hoteles, torres de departamentos, los restaurantes y centros nocturnos, ahí es donde están los muertos.

Más información sobre violencia en Sinaloa:

 

Ahora llegan más de mil 700 marinos a intentar atajar violencia en Mazatlán

Mesas con desplazados son una simulación si apoyos no llegan a las familias: activista

La fosa común de Culiacán quedó sin cruces, pero no sin cuerpos