Fausto Corrales Rodríguez fue detenido por la Fiscalía General de la República, señalado como implicado en el secuestro de Ismael Zambada García, “el Mayo”, y la muerte del político sinaloense y ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), Héctor Melesio Cuén.

La detención de Corrales Rodríguez ocurre en medio de las investigaciones que las autoridades federales mantienen abiertas sobre los hechos registrados el 25 de julio de 2024 en Huertos del Pedregal, al norte de Culiacán, cuando Zambada García fue trasladado a Estados Unidos y Cuén Ojeda fue asesinado.

Corrales Rodríguez había sido identificado previamente como una persona de interés para las autoridades y como uno de los testigos relacionados con los acontecimientos de ese día.

¿Quién es Fausto Corrales Rodríguez?

Fausto Corrales Rodríguez fue funcionario de alto nivel dentro de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), trabajó –hasta antes de ser detenido– como Director de Sueldos y Salarios en Rectoría. Llegó ahí como parte de la red de nepotismo que se instaló en la máxima casa de estudios de este Estado, pues es hijo de Víctor Antonio Corrales Burgueño, quien fuera rector desde 2009 hasta 2013, sucediendo a Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Fausto fue uno de los hombres de todas las confianzas para Cuén Ojeda. Llegó a estar en el círculo más íntimo por ser hijo de Víctor, quien, a su vez, era su mano derecha en la política. Entre otras cosas, Víctor consumó el cacicazgo de Cuén Ojeda en la UAS.

Cuando Víctor dejó de ser rector, se sumó de lleno al Partido Sinaloense (PAS), fundado en 2012 por Cuén Ojeda con un aparato compuesto casi en su totalidad por universitarios que formaban parte de la Rectoría, el Consejo Universitario y las direcciones de las unidades académicas y preparatorias.

La presencia de Víctor en el PAS era elemental para Cuén Ojeda. Lo suplía en la presidencia cada vez que contendía para un puesto de elección popular y se convirtió en el candidato que se presentaba en las boletas cada vez que Cuén Ojeda ya no podía contender.

Víctor ha sido, por ejemplo, dos veces diputado local. Actualmente se encuentra en la Cámara de Diputados de Sinaloa como líder de la bancada del PAS, teniendo como compañera de grupo parlamentario a la señora Angélica Díaz Quiñónez, quien es viuda de Cuén Ojeda.

Fausto es el único testigo clave vivo del asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda. El 25 de julio de 2024 fue su chofer para llevarlo a la finca Huertos del Pedregal, al norte de Culiacán, donde se habría reunido con Ismael Zambada García, “el Mayo”, y Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “el Chapo” Guzmán.

De acuerdo a la versión oficial, Zambada García fue secuestrado por Guzmán López para llevarlo a Estados Unidos y entregarlo a las autoridades de ese país. De manera paralela, Cuén Ojeda habría sido asesinado a balazos en ese mismo lugar.

La muerte de Cuén Ojeda se dio a conocer hasta la noche de ese día. La Fiscalía General de Sinaloa afirmó que Fausto contó que se trataba de un presunto robo de vehículo. Incluso, se presentó como evidencia un video en una gasolinera en un poblado llamado La Presita.

Sin embargo, ese video –que además se mostró a la prensa como una verdad histórica– fue un montaje planeado.

La Fiscalía General de la República señaló a través de distintos comunicados que la investigación fue simulada, que no se atendieron actos de investigación elementales y que se había incurrido en posibles faltas. Esas acusaciones públicas fueron suficientes para que Sara Bruna Quiñónez Estrada renunciara como fiscal general de Sinaloa.

Luego de esa dimisión no hubo más cambios ni movimientos dentro de la Fiscalía. Tampoco se investigó de manera local a Fausto, quien es un hombre clave en todo el entramado criminal.

En cambio, Fausto fue promovido como director de Sueldos y Salarios en la UAS y su padre se convirtió en el líder de la bancada del partido que fundó Cuén Ojeda.