El Banco de México (Banxico) identifica nuevos riesgos climáticos para el próximo ciclo agrícola ante la posible intensificación del fenómeno El Niño, que podría afectar la producción agropecuaria y generar nuevas presiones sobre los precios de los alimentos durante los próximos meses.

En las minutas de la última reunión de política monetaria, publicada este 20 de agosto, la Junta de Gobierno destacó el buen desempeño de las actividades primarias, pero advirtió que los factores climáticos mantienen riesgos para la oferta de productos agropecuarios y, con ello, empujar la inflación al alza.

Factores climáticos afectaron la oferta del jitomate este año

 

El señalamiento recuerda el fuerte impacto que las condiciones climáticas tuvieron sobre algunos alimentos durante la primera mitad del 2026. La economía mexicana creció 1.5% durante el segundo trimestre de 2026, impulsada, entre otros factores, por el desempeño de las actividades primarias.

Uno de los principales cambios ocurrió en frutas y verduras. Su inflación bajó de 5.56% a 1.55% entre junio y la primera quincena de julio.

El comportamiento del jitomate fue determinante. El producto había provocado uno de los principales choques inflacionarios de los primeros meses del año debido a factores climáticos, pero comenzó a estabilizarse a partir de junio. De acuerdo con Banxico, el jitomate explicó 74 de los 76 puntos base del incremento acumulado de la inflación general entre diciembre de 2025 y abril de 2026.

El alivio de los precios agrícolas, sin embargo, podría no mantenerse durante el resto del año. La Junta de Gobierno señaló que el balance de riesgos para la inflación continúa inclinado al alza y puso entre los principales factores de preocupación a las afectaciones climáticas.

En particular, algunos integrantes advirtieron sobre la posibilidad de una intensificación de El Niño durante la segunda mitad de 2026. El fenómeno podría generar condiciones adversas para la producción agrícola y provocar nuevos problemas de oferta.

El riesgo para los consumidores es directo: una menor producción puede reducir la disponibilidad de alimentos y elevar sus precios. Si el aumento se prolonga, además, podría generar efectos de segunda ronda sobre otros productos y servicios.

Banxico también señaló presiones recientes en los mercados internacionales de granos, relacionadas con las tensiones geopolíticas en Europa del Este y con episodios de calor extremo que han afectado cultivos en Europa.

Así, el comportamiento del clima en los próximos meses podría convertirse nuevamente en un factor determinante para los precios de los alimentos en México.

Más productividad para resistir los choques inflacionarios

 

Ante estos riesgos, algunos integrantes de la Junta de Gobierno consideraron que la política monetaria tiene un margen limitado para enfrentar problemas que provienen de la oferta, como una sequía, una ola de calor o una caída en la producción agrícola.

Por ello, señalaron la necesidad de fortalecer la productividad y la competencia en los mercados para aumentar la capacidad de la economía mexicana de absorber este tipo de choques.

Una mayor productividad permitiría reducir el impacto de los incrementos en los costos de producción sobre los precios finales y, en consecuencia, evitar que una perturbación climática termine convirtiéndose en un problema inflacionario más amplio.

¿Qué es El Niño?

 

El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial se mantienen anormalmente cálidas, alterando los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.

Sus efectos pueden traducirse en sequías, lluvias excesivas y temperaturas extremas, condiciones que pueden afectar los ciclos de siembra, reducir el rendimiento de los cultivos y generar problemas en la oferta de alimentos. En México, sus efectos varían según la región y la temporada.

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