Esta mañana de jueves, 17 de septiembre, un hombre fue víctima de privación ilegal de la libertad en el sector Tres Ríos, Culiacán. Horas más tarde, el secretario de seguridad del estado, Sinuhé Téllez López, confirmó que se trata del empresario Joyero Luis Mario Zúñiga Ramos, propietario de Luis Mario Z. Ramos, joyería de alta gama en la capital sinaloense.

El “levantón” ocurrió en la Plaza Real Culiacán, ubicada en el Desarrollo Urbano Tres Ríos entre Galerías el Triunfo y Muebles Dico. En dicha plaza, se ubica una de las joyerías del empresario. Luego de la privación, el lugar fue resguardado por autoridades militares y policiales.

Luis Mario Zúñiga Ramos pertenece a una familia dedicada al negocio joyero en la capital sinaloense desde hace décadas. La tradición comenzó con la joyería de Mario Ramos Rojo y continuó con Mario Ramos Tarriba, consolidando la presencia de la familia Ramos en el sector.

El levantón de Zúñiga ocurre en un contexto marcado por la violencia en Culiacán, mismo que ha provocado el envío de decenas de miles de elementos de seguridad federal a la entidad. En total, hay cerca de 20 mil miembros de fuerzas federales desplegados en Sinaloa.

Continúa violencia contra empresarios en Sinaloa

 

La violencia también ha alcanzado a quienes sostienen la actividad económica de Sinaloa. Desde el inicio de la guerra interna del Cártel de Sinaloa, el 9 de septiembre de 2024, los ataques contra empresarios y propietarios de negocios se han convertido en una de las expresiones de la crisis de seguridad con mayor impacto en la vida comercial de las principales ciudades del estado.

Los casos documentados abarcan desde propietarios de pequeños establecimientos hasta empresarios vinculados con compañías de mayor escala. Restaurantes, comercios y actividades relacionadas con la cadena de valor pesquera aparecen entre los sectores alcanzados por asesinatos y desapariciones, lo que muestra que la exposición a la violencia no se ha limitado a un determinado tamaño de empresa.

Culiacán y Mazatlán concentran la mayor parte de los casos registrados. De los 25 empresarios asesinados o desaparecidos entre septiembre de 2024 y marzo de 2026, 22 corresponden a hechos ocurridos en estas dos ciudades, de acuerdo con el recuento realizado por ESPEJO.

La violencia contra el sector empresarial ocurre, además, en un periodo en el que la actividad económica de Sinaloa enfrenta otros efectos derivados de la crisis de seguridad. La reducción de operaciones comerciales, los cambios en los patrones de consumo y movilidad y la incertidumbre para invertir o mantener abiertos los establecimientos forman parte de un escenario en el que la actividad productiva se desarrolla bajo condiciones distintas a las que existían antes de septiembre de 2024.

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