Después de dos años de cierres, recortes y cambios en el consumo, el sector restaurantero de Culiacán asegura haber entrado en una etapa de estabilización, aunque aún lejos de recuperar su rentabilidad previa a la crisis. La presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) de Culiacán, Karla García, estima que actualmente los negocios operan con márgenes de alrededor de 15%: la mitad de lo que normalmente solían lograr.

“Ahorita, la verdad es que la rentabilidad de los restaurantes pudiera estar en un 15%, porque finalmente puedes ir a un 30%, que es lo que por naturaleza estábamos, pero ahorita estamos en una situación donde a todos nos toca poner y tampoco podemos sacrificar a la propia ciudadanía. Estamos buscando la forma de sí ser rentables sin golpear al consumidor”, dijo.

 

Ante esta reducción, los empresarios han tenido que ajustar de manera constante sus gastos, nóminas, menús y costos para evitar nuevas pérdidas. La dirigente sostuvo que, aunque la violencia detonó la afectación inicial, actualmente los restaurantes enfrentan con mayor fuerza problemas económicos relacionados con el consumo, los costos de operación y el poder adquisitivo de las familias.

Sobre la evolución de los problemas que enfrenta el sector, García explica:

“No es que minimicemos el tema de la inseguridad. Sin embargo, eso fue inicial. Es como la puntita del iceberg y, debajo de ahí, ya han venido otros temas que ahorita son los que más nos afectan, como el tema económico […] Si antes tenías 500 pesos para comer en un restaurante, ahora tienes 200”,

 

Los restaurantes también han comenzado a sustituir ingredientes y rediseñar menús cuando determinados productos incrementan demasiado su precio. El objetivo ha sido contener los costos sin trasladar completamente el aumento al consumidor ni reducir la calidad o presentación de los platillos.

Esta reducción en el gasto disponible ha obligado a los restaurantes a desarrollar nuevos conceptos y modalidades de operación, con propuestas que requieren menos personal o una operación más ligera.

El cierre de restaurantes se frenó, pero no significa recuperación

 

De acuerdo con García, actualmente los cierres entre los establecimientos afiliados a Canirac se han estabilizado e incluso han comenzado a aparecer nuevos negocios y conceptos gastronómicos.

El consultor de Canirac Culiacán, Ulises Cisneros, explicó en entrevista para ESPEJO que el problema debe observarse además desde la estructura del mercado gastronómico.

Cisneros estima que en Culiacán existen alrededor de 5 mil establecimientos dedicados a la venta de alimentos, de los cuales aproximadamente mil 500 estarían formalmente establecidos y unos 3 mil 500 operarían en la informalidad.

Para los negocios formales, señaló, la carga es mayor debido al pago de impuestos, prestaciones laborales, cuotas y otros costos de operación que no necesariamente enfrenta un establecimiento informal.

La contracción de los negocios formales también tiene efectos sobre el empleo y la recaudación, por lo que Cisneros planteó la necesidad de una estrategia económica específica para Culiacán y Sinaloa.

El consultor consideró necesario un “plan de emergencia económica” que permita ampliar la formalización y atender las condiciones que enfrenta el sector productivo.

El último trimestre del año se vuelve clave

 

En este escenario, los restauranteros depositan parte de sus expectativas en la actividad del último cuatrimestre de 2026. García señaló que septiembre, octubre, noviembre y diciembre son fundamentales para el sector, debido a eventos, celebraciones, el Buen Fin, las actividades deportivas y las fiestas decembrinas.

Canirac estima que estos acontecimientos podrían generar un incremento de entre 15% y 30% en el movimiento de los restaurantes durante los últimos meses del año.

El efecto, sin embargo, no sería uniforme. García explicó que los establecimientos ubicados en zonas céntricas y corredores con mayor concentración de actividad podrían recibir una mayor parte de ese flujo.

La expectativa de Canirac se enmarca luego un periodo prolongado de deterioro económico en Culiacán. Entre septiembre de 2024 y mayo de 2026, alrededor de 200 restaurantes establecidos dejaron de operar, de acuerdo con estimaciones recogidas por ESPEJO entre empresarios del sector.

Además, Culiacán registró una caída de 22.39% en la llegada de turistas durante los primeros siete meses de 2026 frente al mismo periodo de 2025, mientras que contra 2024 el descenso fue de 21.35%.

Para García, la siguiente discusión con las autoridades estatales debe centrarse en mejorar las condiciones económicas para poder hacer posible que la industria recupere su dinamismo.

“Nosotros presentaremos nuestra agenda de trabajo, lo que es el cierre de año y ello va, precisamente, la solicitud de lo que necesitamos como sector para seguir avanzando. En eso, estamos considerando un apoyo, créditos fiscales, y alguna manera en que pueda seguir maniobrando ese tema”, dijo.

 

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