En México, el mes de octubre representa el inicio oficial del año agrícola, una de las épocas de transición más importantes para los agricultores lo que coloca sobre la mesa uno de los grandes desafíos de México: producir más alimentos en un entorno de costos elevados, presión sobre los recursos naturales y alta exposición a insumos provenientes del extranjero. Entre esos insumos, pocos son tan determinantes como los fertilizantes.
Su relevancia se entiende desde el campo. Los fertilizantes aportan nutrientes indispensables para sostener el rendimiento de los cultivos, y su precio incide en los costos de producción. La dimensión del reto también aparece en la política pública: para 2026, el programa Fertilizantes para el Bienestar proyectó distribuir más de un millón de toneladas entre pequeños y medianos productores del país.
Pero una parte importante de la demanda mexicana continúa ligada al mercado internacional. Data México, de la Secretaría de Economía, reportó que en 2024 el país importó fertilizantes por 2 mil 328 millones de dólares y exportó 346 millones. Rusia, Estados Unidos, China, Qatar y Noruega estuvieron entre los principales países de origen.
Esa dependencia es relevante porque el precio y la disponibilidad de los fertilizantes pueden verse afectados por factores que se definen lejos del campo mexicano: el costo internacional del gas natural, los conflictos geopolíticos, las restricciones comerciales o las interrupciones en las cadenas logísticas. Por ello, hablar de soberanía alimentaria implica también reflexionar sobre la capacidad de garantizar los insumos esenciales que hacen posible la producción agrícola.
México ha comenzado a recuperar parte de su capacidad. Pemex informó que durante 2025 produjo 975 mil toneladas de fertilizantes, 21% más que las 807 mil toneladas registradas un año antes. De ese volumen, 165 mil toneladas correspondieron a nitrogenados, 590 mil a fosfatados y 220 mil a urea. Para 2026, la empresa paraestatal estableció una meta de producción de 558 mil toneladas de amoniaco, materia prima esencial para los fertilizantes nitrogenados.
La estrategia también contempla nueva capacidad industrial. La Secretaría de Economía ha incluido la planta de GPO en Topolobampo, Sinaloa, dentro de los proyectos asociados al Plan México para reducir la dependencia externa. El proyecto está diseñado para producir amoniaco, uno de los componentes fundamentales de la cadena de fertilizantes.
En esa producción, existe infraestructura que suele ser poco conocida fuera del ámbito industrial. Una de esas piezas es la torre de absorción de CO₂. En términos sencillos, se trata de un equipo cuya función es retirar dióxido de carbono del gas utilizado en el proceso.
Es decir, la torre de absorción de CO₂ funciona como un gran sistema de purificación. Su tarea consiste en retirar el dióxido de carbono del gas que se utilizará para producir amoniaco, de manera similar a como una planta potabilizadora elimina impurezas del agua antes de que llegue a los hogares. Este proceso permite que el gas alcance las condiciones necesarias para continuar su transformación en fertilizantes. Además, el CO₂ separado no necesariamente se desperdicia: puede aprovecharse posteriormente junto con el amoniaco para fabricar urea, uno de los nutrientes más utilizados por la agricultura moderna.
Producir más fertilizantes en México no significa que el precio al agricultor vaya a disminuir automáticamente. En él intervienen el gas natural, la logística, la distribución y las condiciones del mercado. Significa, sin embargo, ampliar la capacidad de abastecimiento interno y reducir la exposición del campo a factores externos.
Ahí está el punto de fondo: La soberanía alimentaria no empieza cuando una semilla toca la tierra. Comienza mucho antes: con la disponibilidad de agua, energía, tecnología y nutrientes que hacen posible la producción agrícola. En un país que aún destina miles de millones de dólares a la importación de fertilizantes, recuperar esa capacidad industrial también forma parte del debate sobre la seguridad alimentaria y el futuro del campo.
Fuente
1. Data México, Secretaría de Economía — Abonos: comercio exterior 2024 https://economia.gob.mx/datamexico/es/profile/product/fertilizers
2. Pemex: Incrementa 21% la producción de fertilizantes en 2025 https://www.pemex.com/saladeprensa/boletines_nacionales/Paginas/2026_13_nacional.aspx
3. Secretaría de Agricultura — Programa Fertilizantes para el Bienestar 2026 https://www.gob.mx/agricultura/acciones-y-programas/programa-de-fertilizantes-para-el-bienestar-2026
4. Secretaría de Agricultura — avance nacional del programa, agosto de 2026 https://www.gob.mx/agricultura/prensa/fertilizantes-para-el-bienestar-alcanza-95-9-de-cobertura-nacional-e-impacta-a-mas-de-814-mil-mujeres-productoras?idiom=es
5. Secretaría de Economía — Plan México, soberanía y seguridad alimentaria, julio de 2026 https://www.gob.mx/se/prensa/el-plan-mexico-es-soberania-y-seguridad-alimentaria?idiom=es-MX

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