Culiacán, Sinaloa.-  En Sinaloa, la situación de violencia no sólo ha alterado la vida en las calles, también ha cambiado la forma en la que sus habitantes buscan sentirse seguros dentro de sus propias casas, lo que, para muchas familias, ha implicado invertir en cámaras de vigilancia, iluminación de exteriores, reforzar puertas y ventanas o levantar bardas para proteger sus viviendas.

Un caso es el de Carolina, de 50 años de edad, quien el miedo de vivir sola la orilló a reforzar la seguridad de su casa. Sus hijas le compraron cámaras de vigilancia para el patio y mejoraron la seguridad de la entrada de su vivienda.

María también buscó la manera de proteger su hogar. Su hijo, que vive en Estados Unidos, le envió dinero para colocar protecciones en puertas y ventanas, además de construir una barda alrededor de la casa.

Para ambas familias, el sentirse protegidas implicó invertir dinero en cámaras, protecciones y bardas. Y no han sido las únicas, como ellas, otros hogares destinan parte de sus recursos para prevenir situaciones de inseguridad.

En Sinaloa, estos costos sumaron 4 mil 600 millones de pesos durante 2025, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2026. La cifra incluye tanto las pérdidas económicas ocasionadas por los delitos como los gastos que realizan los hogares para protegerse y las afectaciones a la salud.

El monto representa un aumento de 700 millones de pesos respecto a 2024, cuando el costo estimado fue de 3 mil 900 millones de pesos.

Sin embargo, el impacto económico de la inseguridad no se limita a las pérdidas que dejan los delitos. En Sinaloa, los gastos destinados a prevenirlos representaron el 41.2 por ciento del costo total durante 2025, una proporción superior al 34.3 por ciento registrado a nivel nacional, de acuerdo con la ENVIPE 2026.

En contraste, las pérdidas económicas directas concentraron el 55.7 por ciento del impacto en el estado, por debajo del 62.1 por ciento nacional. Los gastos derivados de daños a la salud representaron el 3.1 por ciento en Sinaloa, frente al 3.7 por ciento del país.

Entre las medidas preventivas, las más frecuentes en Sinaloa fueron cambiar o colocar cerraduras y candados, así como cambiar puertas o ventanas. La ENVIPE 2026 estima que el 18.5 por ciento recurrió a la primera opción y el 14.8 por ciento a la segunda durante 2025.

Otras medidas fueron colocar rejas o bardas, con 9.7 por ciento, mientras que el 3.7 por ciento realizó acciones conjuntas con sus vecinos y el 1.1 por ciento compró un perro guardián.

Detrás de estas cifras hay familias que han tenido que modificar sus viviendas y destinar dinero a medidas de protección para sentirse más seguras dentro de sus propios hogares.

Más información sobre Sinaloa: