Las diputadas Roxana Rubio, Elizabeth Montoya e Irma Moreno, de los partidos Acción Nacional, Movimiento Ciudadano y Revolucionario Institucional, condenaron el ataque con armas de fuego dirigido el jueves contra una unidad del transporte público en Escuinapa, exhortando a las autoridades a tomar las medidas necesarias frente a este hecho.

La preocupación es mayor debido a que el 7 de octubre se registró otro hecho similar en Culiacán, al disparar un grupo de sicarios sus armas contra un camión de la ruta Toledo-Centro mientras transitaba por la vialidad Rolando Arjona, causándole heridas no graves al conductor.

A ambos hechos las instituciones de seguridad y de procuración de justicia le han dado el manejo de simples partes policiacos, sin proceder a atender este modo de violencia como lo que es: la advertencia de que escale a práctica repetitiva del crimen organizado y atente contra las personas que utilizan el transporte urbano de manera cotidiana.

Las legisladores tienen razón al advertir que atentados como los de Culiacán y Escuinapa colocan en situación de alto riesgo a niñas, niños y jóvenes, que están expuestos a situaciones de violencia durante sus actividades cotidianas, lo cual no es cosa menor como pretende hacerlo ver el gobierno.

Los operativos que efectúan en Sinaloa el Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías federales y estatales están emplazados a tomar más en serio las acometidas violentas al transporte público e implementar las medidas de seguridad que correspondan. Por fortuna, los ataques perpetrados no han ocasionado consecuencias mayores, sin embargo, la advertencia que dejan sí es enorme y preocupante.