Por Aletse Torres Flores / @aletsetorres99 / ZonaDocs

Han pasado más de tres años desde el inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, en octubre de 2023. Tres años de desplazamientos forzados, destrucción de hogares, ataques contra la población civil y una crisis humanitaria que ha privado a miles de familias palestinas de las condiciones necesarias para vivir con dignidad.

Detrás de esta violencia hay personas con nombres, historias y proyectos de vida que han tenido que dejar de lado para intentar sobrevivir.

Una de ellas es Mohammad, un joven palestino de 23 años que, antes de octubre de 2023, tenía un empleo, aspiraciones y planes para su futuro. Hoy, su principal preocupación es conseguir alimentos para su familia de siete integrantes y los medicamentos que necesita uno de sus hermanos.

Su casa fue destruida durante los ataques israelíes y el lugar donde trabajaba también quedó reducido a escombros. Además, su hermano sufrió una herida de bala en el abdomen que requirió una cirugía para extirparle el bazo, por lo que necesita atención médica y medicamentos de manera regular.

Mohammad es actualmente el principal sostén económico de su familia. Sin un empleo estable y ante la destrucción de sus medios de subsistencia, depende de las donaciones para cubrir sus necesidades básicas.

En una de sus publicaciones más recientes, compartió la dificultad que enfrenta para seguir recibiendo apoyo:

“No sé por qué todos me han dejado y nadie está donando. Últimamente me ha costado muchísimo recibir cualquier tipo de apoyo”.

También advirtió sobre el incremento de los precios, las dificultades para conseguir alimentos y la imposibilidad de cubrir simultáneamente la alimentación de su familia y el tratamiento médico de su hermano.

“No puedo permitirme comprar comida para mi familia ni pagar el tratamiento que necesita mi hermano. Nuestra situación es extremadamente difícil y desgarradora, y no sé cómo vamos a seguir adelante”.

Su testimonio no es un caso aislado. La destrucción de viviendas, hospitales, infraestructura y fuentes de empleo en Gaza ha profundizado una crisis cuyas consecuencias no desaparecen con el cese de los bombardeos.

Para miles de familias, sobrevivir también significa enfrentar las consecuencias materiales de años de violencia, sin contar con un hogar seguro, ingresos suficientes o acceso garantizado a servicios de salud.

De acuerdo con un informe humanitario de las Naciones Unidas publicado el 19 de octubre de 2026, el 90% de la población de Gaza dependía de la asistencia alimentaria humanitaria.

Asimismo, el 44% de los hogares consultados por el Programa Mundial de Alimentos reportó que al menos uno de sus integrantes se había acostado con hambre durante los 30 días anteriores.

Estas cifras reflejan una crisis que no se limita a la disponibilidad de alimentos. Las restricciones al ingreso de suministros, la destrucción de los medios de subsistencia y los elevados precios también impiden que numerosas familias puedan acceder a productos básicos, incluso cuando están disponibles.

En su testimonio más reciente, Mohammad denunció que el cruce por el que ingresan suministros a su zona llevaba diez días cerrado, una situación que, según explicó, agravó las dificultades para conseguir alimentos y medicamentos.

El joven describió cómo la crisis humanitaria ha transformado actividades tan esenciales como conseguir alimentos o acceder a tratamientos médicos en una lucha cotidiana por la supervivencia.

“En Gaza, pedir alimentos o medicamentos ya no es una solicitud común, se ha convertido en una lucha diaria por sobrevivir”.

Sus palabras reflejan las consecuencias de una crisis que va más allá de la destrucción material. La pérdida de ingresos, las restricciones al acceso humanitario y las dificultades para recibir atención médica han limitado la posibilidad de que miles de familias palestinas puedan satisfacer sus necesidades más básicas.

En este contexto, las donaciones representan para Mohammad la posibilidad de alimentar a su familia y dar continuidad al tratamiento de su hermano.

Hoy, Mohammad nos está pidiendo que no lo dejemos solo.

“Por favor, no me dejen solo. Ustedes son mi única esperanza, amigos. Incluso una pequeña donación de algunos de ustedes significaría muchísimo para mí”.

Su familia necesita apoyo para cubrir alimentos, medicamentos y gastos médicos. Si está dentro de tus posibilidades, considera contribuir a su campaña de recaudación. No importa si la cantidad parece pequeña: las aportaciones colectivas pueden ayudar a cubrir sus necesidades inmediatas.

Mohammad también recuerda que la solidaridad no depende exclusivamente de las aportaciones económicas:

“Si no puedes donar, por favor comparte esta publicación. Podría llegar a alguien que realmente pueda marcar una diferencia en la vida de mi familia. Cada donación y cada vez que comparten nuestra historia nos devuelve la esperanza. Gracias de todo corazón”.

Después de tres años, la solidaridad con Palestina no puede limitarse a recordar las cifras de víctimas o compartir noticias sobre los ataques. También implica reconocer las necesidades de quienes siguen viviendo sus consecuencias y organizarnos para que la ayuda llegue directamente a las familias.

Sin embargo, la supervivencia de la población palestina no puede depender exclusivamente de las donaciones y la solidaridad internacional. Garantizar el acceso a alimentos, agua potable, atención médica y ayuda humanitaria es una obligación de las autoridades responsables, conforme al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos.

Las donaciones pueden atender necesidades urgentes, pero no sustituyen la responsabilidad de proteger a la población civil, permitir el acceso humanitario y garantizar condiciones de vida dignas.

Hablar de Palestina sigue siendo necesario. Escuchar a quienes nos piden ayuda, responder colectivamente y exigir el cumplimiento de sus derechos también lo es.
***
Puedes donar directamente a través del siguiente enlace o encontrar la campaña en el perfil de Instagram de Mohammad: @mohammad_al_madhoun_2002.

***

Este trabajo fue realizado por ZonaDocs, que forma parte Territorial Alianza de Medios. Para consultar el contenido original, dar clic aquí.