Por Alan Morales / Elefante Blanco

Victoria, Tamaulipas.- Cuatro integrantes de la familia González perdieron la vida en un accidente automovilístico provocado por el crimen organizado el jueves 29 de octubre en Matamoros.

Tras la detención del presunto líder Axel Alfredo “N”, el Cártel del Golfo (CDG) robó más de 70 vehículos para incendiarlos y bloquear las carreteras y avenidas, con el objetivo de impedir el traslado del sobrino del capó Osiel Cárdenas Guillén.

La cantidad de autos calcinados en los bloqueos superó la capacidad del ayuntamiento de Matamoros, el gobierno de Tamaulipas y la Federación para moverlos en pocas horas y garantizar el tránsito seguro.

En ese contexto, ya por la noche del jueves, la familia González circulaba en la carretera Matamoros-Reynosa. A la altura del ejido Soliseño, el automóvil Kia se impactó contra un autobús calcinado que no se veía. En el sitio fallecieron cuatro personas y un niño sobrevivió.

El gobierno estatal identificó a las víctimas como Priscila González López, su madre Graciela López Silva y su padre Miguel Chávez Ruelas, y su tía materna, Marisol López Silva.

La familia González es originaria de Matamoros, aunque Priscila residía con su esposo Irving Lara y su pequeño hijo Liam en el municipio de Juárez, Nuevo León. Por ello, viajaban de territorio neolonés a tamaulipeco.


El menor sobrevivió al impacto, pero sufrió lesiones de gravedad. Después de recibir atención médica en Matamoros, fue trasladado a Monterrey para continuar su tratamiento hospitalario.

Los cuatro cuerpos fueron despedidos por familiares y amigos en la funeraria Lozano durante el fin de semana.

Mientras el sepelio sucedía, Irving Lara hizo pública la conversación de WhatsApp que mantuvo con Priscila durante el trayecto carretero.

En los mensajes, ella le dijo que la carretera estaba prácticamente sola y que habían pasado a un costado de un camión incendiado.

Al pasar los minutos, Irving Lara le preguntó qué pasaba y le pedía que tuviera cuidado.

«Qué feo. Con cuidado. ¿Qué pasó? Ya no se actualizó la ubicación ni me llegan los mensajes. Me avisan cuando lleguen», escribió al notar que no respondía.

En esos momentos, el vehículo en el que viajaba ya se había impactado contra una unidad incendiada que permanecía, casi 6 horas después de su colación, sobre la carretera.

Irving no asistió al funeral, pues permaneció en Monterrey al cuidado de Liam, quien continuaba hospitalizado por las lesiones que sufrió en el accidente.

La despedida de su esposa tuvo que vivirla a la distancia.

En otro mensaje difundido en redes sociales, el padre expresó el dolor de no poder estar presente y pidió que le hicieran saber cuánto la había amado.

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Este trabajo fue realizado por Elefante Blanco, que forma parte Territorial Alianza de Medios. Para consultar el contenido original, dar clic aquí.