Culiacán, Sinaloa.- Una película puede terminar cuando aparecen los créditos, pero las conversaciones que provoca pueden continuar fuera de la pantalla. En Culiacán, el colectivo Palestina Vive Sinaloa y el espacio independiente Beso del Búho buscan aprovechar ese encuentro entre el cine y la discusión pública para acercar la causa palestina a nuevas audiencias, uniéndose a la propuesta internacional de proyección del documental NAZA en una función especial.

La apuesta no consiste únicamente en proyectar una película, sino en convertir la experiencia cinematográfica en una actividad comunitaria. A través de exhibiciones, conversatorios y otras formas de organización, sus integrantes buscan que el arte también funcione como una herramienta de visibilización y activismo.

El próximo 8 de noviembre llevarán el documental NAZA a la sala de microcine de Beso del Búho, donde realizarán una función especial a las 17:45 horas. Al terminar la proyección, integrantes del colectivo sostendrán un conversatorio con los asistentes para discutir el contenido del filme, las narrativas alrededor del conflicto palestino y las distintas maneras de aproximarse a él.

Heidy Mares, integrante de Palestina Vive Sinaloa, explicó que elegir un espacio independiente responde a la intención de impulsar actividades autogestivas y comunitarias, donde la exhibición no sea el único propósito y el público tenga oportunidad de participar.

“Necesitamos seguir hablando de Palestina, no nada más del genocidio, sino de por qué nos concierne a nosotros como mexicanas, como sinaloenses, incluso dentro de nuestro contexto de violencia”, señaló.

Desde la exhibición, Fausto García Hernández, fundador y director de la sala de microcine y espacio de exhibición de Beso del Búho, considera que los espacios independientes tienen una responsabilidad en la circulación de historias que difícilmente encuentran lugar en los circuitos comerciales.

“Creo que como exhibidores independientes tenemos cierta responsabilidad de aprovechar los espacios y las plataformas con las que contamos para acercar al público historias y realidades que difícilmente encontrarían lugar en los circuitos comerciales”, explicó.

Sobre NAZA, destacó el valor cinematográfico y humano de documentar y denunciar las injusticias cometidas contra la población palestina, particularmente cuando existen esfuerzos por silenciar estos testimonios.

Para Fausto, cuando cineastas ponen en riesgo su seguridad e incluso sus vidas para visibilizar estas situaciones a través del cine, quienes cuentan con espacios para exhibir sus obras también tienen una responsabilidad: procurar que ese trabajo llegue a una pantalla y encuentre público.

“Para mí, El Beso del Búho siempre ha sido una especie de ventana al mundo. Me gusta pensar que el cine nos permite acercarnos a acontecimientos que ocurren a miles de kilómetros de Culiacán, pero que suceden al mismo tiempo que transcurren nuestras propias vidas y que, de una u otra manera, también pueden atravesar nuestra realidad”, compartió.

El director considera que una de las libertades más valiosas de la exhibición independiente es poder dar cabida a producciones cuya importancia no necesariamente se refleja en los números de taquilla. También señala que estos espacios pueden convertirse en puntos de encuentro para comunidades interesadas en determinadas historias, donde la experiencia colectiva de ver una película dé paso a reflexiones y conversaciones.

Por su parte, Mares considera que acercar este tipo de materiales también permite discutir cómo se construyen las narrativas sobre los conflictos internacionales y por qué algunas voces tienen mayor presencia que otras. La intención es que quienes asistan puedan examinar el tema desde distintas perspectivas, sin que sea necesario contar previamente con conocimientos especializados.

“Muchas veces vemos los conflictos geopolíticos a través de las cifras y eso a veces puede ser un poco deshumanizante. Necesitamos también ponerles rostros y nombres a estas cifras, recordarnos que no nada más son números, son personas, son vidas”, expresó.

La integrante del colectivo considera que estas discusiones también permiten reconocer que lo que ocurre en Palestina no es un asunto aislado ni ajeno a otras sociedades. Desde su perspectiva, hablar del conflicto implica abordar temas como el colonialismo, las relaciones de poder y las distintas formas de violencia que atraviesan a las comunidades.

En ese sentido, el conversatorio posterior a la película busca ir más allá de una explicación del documental. También pretende abrir un intercambio sobre los materiales que circulan, las perspectivas desde las que se cuentan los conflictos y otras producciones que pueden ayudar a profundizar en ellos.

NAZA-DOCUMENTAL-BESO-DE-BUHO

El colectivo colaborará con la sala de cine independiente Beso de Búho en Culiacán.

La actividad contará con la participación de Heidy Mares, Laura Rojo, Andrea Soto y Delilah con H. Además de la discusión, habrá recolección de firmas para solicitar al Estado mexicano romper relaciones con Israel y venta de artículos para financiar las actividades del colectivo.

La entrada tendrá un costo de 80 pesos general y 60 pesos para estudiantes. Los lugares pueden apartarse mediante mensaje directo a la cuenta de Instagram de Beso del Búho.

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