Porque al régimen de la Cuarta Transformación ya se le hizo costumbre hacer cosas malas y presentarlas como buenas, los “extraditados”, representan el más reciente tributo político de México para Estados Unidos.
EDITORIAL
La participación ciudadana debe fortalecerse desde la rendición de cuentas directa, de cara a los sinaloenses, sin emisarios que afirman que todo está bien en el Giobierno del Estado y legisladores que validan a ciegas los informes.
En política sólo cosecha el que todos los días siembra y cultiva credibilidad y confianza y el PRI y PAN continúan con sus zafras de división, conflictos y elucubrando pactos que a la gente le generan sospechas.
Lleva 14 meses al frente del Municipio y al menos 15 relevos en su equipo más cercano.
Albaro Sandoval
Los cualiacanenses, no se diga los gobernantes, nunca dejemos de resaltar las virtudes de la ciudad que con orgullo y pertenencia nos hacen resistir las embestidas que la quieren hacer ver como zona de barbarie.
En el orden de prioridades, los recursos públicos le urgen más a las tareas de seguridad pública que coadyuven a dejar atrás los varios modos de impacto que ocasiona la violencia.
Los golpes asestados al crimen organizado son todavía insuficientes para sentar condiciones de tranquilidad tanto con base a los hechos como en la sensación de peligro que persiste en la ciudadanía.
La ciberseguridad es una emergencia de nuestros tiempos debido a familias, empresas y dependencias que están en riesgo de ser víctimas de redes delictivas que van más adelante que las capacidades del Estado para contenerlas.
La imprudencia de empoderar al narcotráfico más de lo que ya está poniéndolo como benefactor social coadyuva a la normalización de la acometida criminal.
Por más que la realidad mexicana en materia de violencia exacerbada y gobierno rebasado genere simpatías a favor de la intervención simiesca de Trump, importa luchar porque dicha colabotación sea coordinada bilateralmente y con la garantía de respeto pleno a los derechos humanos.