Sinaloa se está tardando en estructurar la mayor alianza de todos los tiempos frente al flagelo de la violencia asestada por el crimen organizado que golpea el tejido social como nunca antes.
EDITORIAL
Al margen de la cuestión que dirime si la violencia en Mazatlán es igual, mayor o menor que la que afecta a Culiacán, aquí lo importante consiste en aceptar que está en crisis la seguridad pública y proceder a atenderla.
Las expectativas de que Sinaloa retorne a la tranquilidad con legalidad reciben resultados alentadores, por más tardanza que los gobernantes e instituciones se tomen en lograrlo.
La senadora con licencia señaló que el método de Morena es una gran oportunidad para estar con la gente y llamó a seguir trabajando unidos por el movimiento.
Redacción Espejo
La senadora con licencia llama a respaldar a Claudia Sheinbaum durante su recorrido por Sinaloa y el país para rendir cuentas.
Cuando se acerca la fecha de elegir a una mujer o un hombre para buscar la continuidad de Morena en la titularidad del Ejecutivo Estatal, la cohesión entre las personas y grupos que pelean por la designación se vuelve cada vez más indispensable.
Si bien es cierto que las fuerzas armadas y corporaciones policiacas someten a cada vez más grupos o individuos generadores de violencia, tal avance desvanece frente a la visible acometida bestial que echa abajo la expectativa de paz positiva y duradera.
Se trata de un modelo de diálogo que demuestra que el desarrollo económico y la protección a los ecosistemas no necesariamente deben ir en sentidos opuestos.
Lo pendiente consiste en esperar los esquemas que demuestren que a la llamada Cuarta Trasformación le interesa el rescate de la agricultura sin esperar a que los conflictos apremien a tomar decisiones improvisadas y a destiempo.
Sin confía demasiado en la paradoja de mucha violencia y buenos números en la industria de la hospitalidad, lo que sigue pendiente consiste en recuperar la paz y tranquilidad para contar de manera permanente con el puntal de la economía que sostenga la viabilidad sinaloense.