La marcha significó el rugido de indignación y desesperación del Sinaloa herido por las armas criminales e igualmente lastimado por la desidia y simulación del Gobierno que manipula las estadísticas de la violencia para convertirlas en cuentas alegres.
EDITORIAL
_La morenista se reunió con coordinadores territoriales del partido en Culiacán y Los Mochis y anunció recorridos por los 20 consejos municipales.
Redacción Espejo
La coordinadora de la transformación en Sinaloa llamó a integrantes de cabildos de Morena, PT y PVEM a mantenerse unidos y a escuchar al pueblo.
Abandonar los refugios en que nos mete el miedo y salir a espolear el pavimento hasta que grite el unánime ¡ya basta! que reivindica la estatura de ciudadanos en defensa de lo que verdaderamente importa, y marca distancia del segmento de habitantes pasivos que soportan en silencio los agravios.
La coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional afirmó que gracias al apoyo de la gente Morena, PT y PVEM mantienen 50% de aceptación ciudadana en Sinaloa.
La noticia falsa lanzada de manera irresponsable con la intención de generar otro "Culiacanazo" estuvo en las plataformas digitales durante horas y la Secretaría de Seguridad Pública del Gobierno del Estado no actúo a tiempo para desmentirla o desactivarla.
La lista de lo perdido por la narcoguerra es tan enorme como colosal tiene que ser la tenacidad de los ciudadanos, al menos en la exigencia de que el gobierno en sus ámbitos federal, estatal y municipal abandone la táctica de maquillar los efectos de la violencia y proceda a otorgar la seguridad que por ley está obligados a garantizar.
Lauro Meléndrez da un paso adelante en la agenda a desarrollar entre el sector privado y el gobierno para construir soluciones sin que una parte pretenda inmiscuirse más allá de lo que corresponde ni tener el control sobre la otra.
Reitera que las reuniones deben traducirse en acciones concretas, responsables definidas y fechas de cumplimiento.
Gritemos como último reducto de los indefensos que ¡a los niños no! los alcance la violencia exacerbada en Sinaloa.