La Diócesis de Culiacán, jurisdicción de la Iglesia católica que atiende pastoralmente a la zona centro y norte de Sinaloa, invitó a los fieles de la capital sinaloense para que se unan a la marcha por la paz que se llevará a cabo la mañana del 7 de septiembre. En esta, se espera que la sociedad sinaloense se una para pedir paz, luego de un año desde el estallido de violencia el 9 de septiembre de 2024.

En una circular firmada por el obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, el pastor diocesano hace la siguiente convocatoria, que pide a los sacerdotes y diáconos la den a conocer a todos los fieles de sus comunidades parroquiales:

“[…] Anuncio y llamo a los fieles a sumarse a una marcha pacífica por la paz que viene organizada por distintas asociaciones civiles, con el propósito de seguir sensibilizando y concientizando a trabajar arduamente por recuperar nuestros espacios públicos y el fin de esta ola de violencia que ha asolado a nuestro pueblo. La cita es este domingo 7 de septiembre en punto de las 9:00hrs al pie de la escalinata de “La Lomita”, para culminar a las afueras de nuestra Catedral Basílica”, se puede leer en el comunicado.

 

El obispo reitera el llamado a rechazar cualquier forma de justificación de la violencia, paso necesario para lograr reconstruir el tejido social.

La marcha del 7 de septiembre ha sido convocada por agrupaciones de la sociedad civil y sector privado, como las delegaciones locales de la Confederación Patronal de México (Coparmex), de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), el Frente Primero Culiacán, entre otros. Uno de los principales promotores de la iniciativa ha sido el empresario y activista político Miguel Taniyama.

A los convocantes ahora se les suma la representación más antigua de la Iglesia católica en Sinaloa, con la invitación de la Diócesis de Culiacán para que los fieles salgan a marchar.

La diócesis de Culiacán desde el estallido de violencia en Sinaloa

 

Si bien esta es la primera vez que la autoridad religiosa convoca de manera explícita a todos sus miembros para salir a marchar, la Diócesis de Culiacán ya había emitido posicionamientos al respecto, esto en el marco de la crisis de seguridad que ocurre en el estado a raíz de la guerra interna que se desarrolla entre facciones del Cartel de Sinaloa.

El 12 de septiembre, 4 días después del estallido violento, fue el primero. En un comunicado, la Diócesis hizo un llamado a las autoridades de todos los niveles a no abandonar a la población a su suerte; exhortó a la población a no exponerse y actuar con prudencia para evitar cualquier riesgo que pueda poner en peligro su vida y posesiones.

“Como obispo de la Diócesis de Culiacán quiero pedir y exhortar a todos a no bajar la guardia y a mantenernos unidos siendo constructores de paz en todos los ámbitos en los que nos toca ser actores con nuestra vida siendo testimonio de los más altos valores humanos y cristianos”, se lee en dicho comunicado.

 

Meses después, el 24 abril y con la violencia sin dar señales de tregua, se emitió otro comunicado, esta vez en reacción al hallazgo de dos cuerpos sin vida dentro de la cajuela de un vehículo en el estacionamiento de la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, conocida como “La Lomita”. Esta parroquia es la sede de la Diócesis de Culiacán.

Las autoridades eclesiásticas manifestaron su consternación por el hecho, señalando que este tipo de actos violentos profundizan el miedo y el sufrimiento en la comunidad.

“Este acontecimiento, además de estremecer a esta comunidad parroquial y a nuestra Iglesia diocesana, vuelve a poner de manifiesto el clima de violencia que persiste en nuestra entidad”, señalaba aquel pronunciamiento.

 

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