El Gran Acuario Mazatlán Mar de Cortés, considerado una de las principales atracciones turísticas de su tipo en Latinoamérica, enfrenta también los efectos de la crisis de violencia en Sinaloa. Esto según reconoce Simon Norris, director general del proyecto, quien sostiene que la situación ha repercutido en la afluencia de visitantes este 2025, en entrevista para Revista Espejo.
“Un tema difícil ahora es que el último año ha sido un poco más difícil por el tema de seguridad en Sinaloa. Algo que nos afectó no poco, y tenemos muchísima confianza y esperanza de que los años que vienen sean más tranquilos. Que Sinaloa siga siendo un estado de turismo nacional e internacional”, comenta Norris.
Desde septiembre de 2024, y como resultado de una guerra entre grupos rivales del crimen organizado, en Sinaloa existe una crisis de seguridad que ha lacerado las diferentes actividades económicas.
Esto se deja ver desde los indicadores económicos, que muestran un marcado deterioro en el mercado laboral y actividad de los sectores secundario y terciario. Aunque Culiacán y la región centro del estado concentran la mayor cantidad de hechos de violencia, las demás regiones sinaloenses no han quedado exentas de las consecuencias de este periodo.
La ciudad de Mazatlán, con su economía apalancada fuertemente en el turismo, se enfrenta a una caída profunda de visitantes en comparación con años anteriores, según dejan ver los datos oficiales de DataTur durante la primera mitad del presente año. En el periodo de enero a abril, se aprecia una contracción de alrededor de 36% en la recepción de turistas.
Simon Norris confirma que esto ha hecho que sostener financieramente el acuario, que ya es de por sí un reto dada la gran cantidad de gastos que su operación implica, sea aún más complicado este año.
“Cuidar 4000, 5000 animales y peces, pagar la energía y la filtración, y un edificio tan grande. También el empleo de más de 200 personas, tiene sus gastos. Los gastos son enormes. Y nosotros lo cubrimos con el boleto de entrada. Ya en los primeros tres años de operación del acuario hemos tenido siempre problemas. Es un reto difícil pagar todas las cuentas, a toda la gente y todo lo que tenemos ”, explica el director general.
También aclara que el Gran Acuario no recibe ningun porcentaje del presupuesto público por parte de entidades gubernamentales de ningún nivel de gobierno. “No recibimos ningún apoyo financiero del gobierno, al contrario, nosotros pagamos mucho en impuestos. También una parte de las entradas al ayuntamiento, al estado”, dice.
Con todo y las dificultades que la coyuntura actual acarrea a las ya retadoras finanzas de la ambiciosa atracción, Norris comenta que no pierden de vista la misión del acuario como un agente de cambio positivo para la creación de una cultura de cuidado al medioambiente.
“Cada peso que tenemos por encima de nuestros gastos es dedicado en educación, investigación, y rescate animal”, asegura.
Comentarios
Antes de dejar un comentario pregúntate si beneficia a alguien y debes estar consciente en que al hacer uso de esta función te adíeles a nuestros términos y condiciones de uso.