María del Refugio Manjarrez Montero Vicepresidente del Colegio de Economistas del Estado de Sinaloa. El inicio de 2026 muestra un deterioro en el ánimo económico de los hogares mexicanos; con base en el Indicador de Confianza del Consumidor se ubicó en 44.0 puntos en enero, con una caída mensual de 0.6 puntos y una disminución anual de 2.7 puntos, lo que refleja un entorno de mayor cautela en las percepciones económicas.

Los cinco componentes que integran el índice registraron retrocesos, según la percepción sobre la situación actual del hogar se colocó en 50.3 puntos y la expectativa económica familiar a 12 meses en 56.6. Sin embargo, la visión sobre la economía nacional se mantiene más débil: el indicador sobre la situación actual del país alcanzó 38.8 puntos y el de expectativas futuras 43.9, siendo este último el que más cayó en términos anuales.

Estos datos revelan que, aunque las familias aún perciben cierta estabilidad en su entorno inmediato, existe mayor incertidumbre sobre el rumbo económico del país, y que esa diferencia suele ser un signo temprano de cautela en el consumo y en las decisiones financieras de los hogares.

Las posibilidades actuales para adquirir bienes duraderos se mantuvieron en niveles bajos, con 30.5 puntos, lo que sugiere limitaciones en la capacidad de compra. A ello se suma una menor percepción sobre la posibilidad de ahorrar, que se ubicó en 38.9 puntos, y un retroceso en la expectativa sobre el empleo en los próximos 12 meses, con 46.2 puntos. En términos económicos, estos resultados apuntan a un entorno de mayor prudencia, y con la caída en la confianza, particularmente en lo relacionado con el país y el empleo futuro, suele anticipar menor dinamismo en el consumo, ya que los hogares tienden a posponer gastos importantes ante escenarios de incertidumbre. .