El diputado federal priísta y excandidato a la gubernatura en 2021, Mario Zamora Gastélum, calificó como una “crisis de dimensiones nunca antes vistas” el escenario político que enfrenta Sinaloa tras las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos contra 10 integrantes del gobierno estatal, entre ellos el gobernador Rubén Rocha Moya, de haber participado en presuntos actos de crimen organizado.

En entrevista, Zamora sostuvo que la situación rebasa lo político y tiene implicaciones económicas, sociales e internacionales para la entidad, al presentarse en un momento clave para México, a poco tiempo de la revisión del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá, así como en la antesala del mundial de futbol 2026, con sede en nuestro país.

“Yo creo que no solo es una crisis política, también es una crisis diplomática. Se ha dado algo que nunca había pasado. Un gran jurado en Nueva York consideró que había información suficiente para solicitar la detención y extradición de 10 miembros del gobierno de Sinaloa. De ese tamaño es la crisis que estamos teniendo”, expresó

 

Actualmente, la Fiscalía General de la República se mantiene a la espera de que autoridades estadounidenses entreguen las pruebas que sustenten los señalamientos contra los 10 funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. En medio de este proceso y, según expusieron públicamente, para facilitar el desarrollo de las investigaciones, dos de los señalados: el gobernador Rubén Rocha Moya y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, solicitaron licencia temporal para separarse de sus cargos, lo que obligó al nombramiento de una gobernadora provisional y una alcaldesa interina.

Entre los señalados por Estados Unidos por presuntamente colaborar con el cártel de Sinaloa, también se encuentra el aún hoy vicefiscal estatal Dámaso Castro Saavedra, y el senador del partido Morena por Sinaloa Enrique Inzunza Cázares.

El legislador afirmó que la coyuntura actual profundiza la incertidumbre que ya enfrenta la entidad por la crisis de seguridad derivada del conflicto del crimen organizado en la entidad, que estalló en septiembre de 2024 y que ha tenido efectos directos sobre la confianza ciudadana, la actividad económica y la vida pública.

“Hoy no hay un solo indicador que diga que a Sinaloa le va bien. Lo más grave es el daño que esto genera a la certeza que necesitan las familias y los sectores productivos”, señaló.

¿Cómo salir de la crisis política de Sinaloa?

 

Para poder resolver la crisis política de Sinaloa, Mario Zamora planteó que la solución pasa, en primer término, por transparentar por completo las investigaciones y garantizar certeza a la ciudadanía, pero también por construir una unidad política y social que permita un cambio de rumbo en la entidad.

El legislador sostuvo que los funcionarios señalados deben enfrentar el proceso con apertura total, sin espacio para opacidad ni especulación.

Sinaloa requiere confianza, requiere certeza, requiere hechos, no dichos ni propaganda. Los sinaloenses estamos en nuestro derecho no solo de saber, sino de exigir la verdad.

Tenemos que hacer a un lado egos, unirnos quienes militamos en partidos y quienes no, pero están hartos de lo que está viviendo Sinaloa. Tenemos que organizarnos juntos para sacar este gobierno y darle rumbo de nuevo al estado”, afirmó.

 

Zamora finaliza asegurando que Sinaloa cuenta con las condiciones humanas y sociales para salir adelante si se logra reconstruir la confianza pública.

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