Cuando Gerardo Mérida Sánchez asumió la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en septiembre de 2023, el mensaje del Gobierno estatal era claro: un militar con experiencia en inteligencia y operaciones especiales llegaba para reforzar la estrategia de seguridad en uno de los territorios más disputados por el crimen organizado en México.
Menos de dos años después, el general de división retirado no solo dejó el cargo en medio de una crisis de violencia que desbordó a Sinaloa, sino que terminó señalado por el Gobierno de Estados Unidos por presuntamente colaborar con “Los Chapitos”, la facción del Cártel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Hoy, su nombre aparece en expedientes judiciales, solicitudes de amparo y acusaciones internacionales.
El militar que llegó al gabinete de Rocha
Gerardo Mérida Sánchez fue nombrado secretario de Seguridad Pública de Sinaloa el 4 de septiembre de 2023 por el gobernador Rubén Rocha Moya, en sustitución de Cristóbal Castañeda Camarillo. El relevo fue presentado oficialmente por el Gobierno del Estado como parte de una nueva etapa en materia de seguridad.
De acuerdo con información curricular publicada por el Gobierno de Sinaloa, Mérida Sánchez es licenciado en Administración Militar por la Escuela Superior de Guerra y licenciado en Derecho. También cursó una maestría en Seguridad y Defensa Nacional en el Colegio de Defensa Nacional.
Su carrera se construyó dentro de las Fuerzas Armadas. Fue comandante de la 25 Zona Militar en Puebla, la 44 Zona Militar en Oaxaca y la 21 Zona Militar en Michoacán, además de ocupar áreas relacionadas con inteligencia, logística y operaciones militares dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional.
Su perfil respondía al modelo de seguridad que comenzó a dominar distintos estados del país: militares retirados ocupando posiciones civiles de alto nivel en corporaciones estatales.
Pero Sinaloa no era cualquier Estado.
El estallido de la guerra interna del Cartel de Sinaloa
La llegada de Mérida Sánchez coincidió con uno de los momentos más tensos dentro del Cártel de Sinaloa.
La captura de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos terminó por fracturar la relación entre las facciones criminales y detonó una disputa violenta entre grupos ligados a “Los Chapitos” y operadores históricos del cartel.
Las consecuencias se reflejaron en las calles de Culiacán y otros municipios: enfrentamientos armados, desapariciones, bloqueos, asesinatos, negocios cerrados y una ciudad marcada por el miedo.
Durante esos meses, Gerardo Mérida encabezó conferencias de seguridad y operativos conjuntos con fuerzas federales. Sin embargo, el deterioro de la seguridad pública comenzó a desgastar rápidamente su gestión.
En el estallido de la guerra en Sinaloa, hubo varios episodios que exhibieron fracturas dentro de las corporaciones estatales. Uno de ellos ocurrió cuando el entonces secretario reconoció que existían limitaciones para actuar contra los “punteros”, personas vinculadas a grupos criminales encargadas de vigilar y reportar movimientos de autoridades.
También enfrentó cuestionamientos por filtraciones de información dentro de instituciones de seguridad y por declaraciones polémicas relacionadas con violencia de género. La percepción pública comenzó a deteriorarse conforme avanzaba la crisis.
Para diciembre de 2024, tras más de 100 días de violencia continua en Sinaloa, Mérida Sánchez presentó su renuncia al cargo.
La acusación de Estados Unidos
El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de “Los Chapitos”. Entre los nombres apareció Gerardo Mérida Sánchez.
Según la acusación estadounidense, el exsecretario habría recibido sobornos mensuales de integrantes del grupo criminal a cambio de proporcionar información sobre operativos y permitir el funcionamiento de laboratorios clandestinos ligados al tráfico de drogas.
De acuerdo documentos judiciales estadounidenses, Washington sostiene que Mérida Sánchez presuntamente recibía hasta 100 mil dólares mensuales para no intervenir en actividades del narcotráfico y alertar sobre redadas en laboratorios clandestinos.
Las acusaciones forman parte de una investigación mucho más amplia contra integrantes del aparato político y de seguridad sinaloense, la cual Estados Unidos considera una red de protección institucional al Cártel de Sinaloa.
Días después de hacerse públicos los señalamientos, Gerardo Mérida Sánchez promovió un juicio de amparo ante un juzgado federal en Michoacán para evitar ser detenido o extraditado a Estados Unidos.
El recurso legal buscó frenar cualquier orden de captura provisional con fines de extradición mientras se define su situación jurídica. Sin embargo, este viernes, 15 de mayo, Gerardo Mérida fue detenido en Arizona, Estados Unidos y, de acuerdo a datos de aquel país, se encuentra en la prisión de MCD Brooklyn.
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