Hasta el tercer trimestre del año, último dato disponible, Sinaloa captó 12.09 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED) en 2025. Este es el peor resultado para un periodo similar desde el año 2000. También es peor que lo captado en 1991, un año antes de que México firmara el primer Tratado de Libre Comercio (TLCAN), cuando se percibieron 25.4 millones de dólares, de acuerdo con datos oficiales históricos de la Secretaría de Economía.

Este deterioro ocurre en medio de la crisis económica y de seguridad que atraviesa la entidad, misma que comenzó en septiembre de 2024 con la guerra interna del cártel de Sinaloa. Este conflicto del crimen organizado ha herido profundamente al consumo en la entidad, además de disparado delitos como el homicidio, feminicidio, robo a negocios, y otros hechos de violencia de alto impacto.

“El sector privado necesita certeza, seguridad y un entorno libre de corrupción. Sin estas condiciones, las inversiones no avanzan. Cuando existen, las empresas crecen y generan prosperidad para todos […] somos los principales socios comerciales el uno del otro. Ese nivel de integración refleja la profundidad de la confianza y la cooperación que deben definir nuestra relación”, dijo el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, durante su visita al estado en el mes de abril.

 

Al entorno de inseguridad e inestabilidad se ha sumado una crisis política, luego de que autoridades estadounidenses formularan acusaciones contra 10 funcionarios y exfuncionarios públicos sinaloenses por su presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa. Entre quienes habrían recibido sobornos y facilitado operaciones de narcotráfico figuran el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya; el alcalde con licencia de Culiacán —la ciudad de mayor relevancia económica de la entidad—, Juan de Dios Gámez Mendívil; así como el senador sinaloense Enrique Inzunza.

De acuerdo con Cristina Ibarra, economista sinaloense y presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados, la crisis política que atraviesa Sinaloa perfila un escenario aún más adverso para la inversión y el desarrollo económico de la entidad.

Esta inestabilidad política por supuesto que trae mayor incertidumbre hacia la situación económica. No se sabe si todos los planes de gobierno se seguirán llevando a cabo o se hará un viraje intencionado para recuperar la economía”, explicó la economista.

 

Menos reinversión, menos llegada, y más salida de capitales

 

La caída de la Inversión Extranjera Directa es producto del deterioro de los tres componentes que la forman: las cuentas entre compañías, la reinversión de utilidades y las nuevas inversiones. De acuerdo con los datos oficiales de IED publicados por la Secretaría de Economía, a Sinaloa le fue mal en todas.

Durante los primeros 3 trimestres de 2025, el rubro de cuentas entre compañías tuvo comportamiento negativo, es decir, las empresas extranjeras que operan en Sinaloa enviaron más recursos a sus matrices en el exterior de los que recibieron como financiamiento. Esto implica una salida del capital.

La reinversión de utilidades también mostró un fuerte deterioro en comparación con años anteriores. Fue el que peor se desempeñó en comparación con el 2024. Este refleja las ganancias que las empresas deciden mantener dentro del estado para crecer su presencia local, contratar mano de obra y generar innovación.

En 2025, más compañías extranjeras prefirieron retirar utilidades antes que seguir apostando por Sinaloa.

Por su parte, las nuevas inversiones, también registraron debilidad, en un contexto marcado por incertidumbre económica, violencia persistente y deterioro institucional.

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