La bailarina Lesly Guadalupe Ochoa Flores mantiene en España una denuncia por irregularidades laborales en el musical “Malinche” del productor Nacho Cano que, reconoce, ha limitado sus oportunidades laborales. Mientras tanto, la puesta en escena continúa en México, donde Cano se ha encargado de reforzar sus vínculos con representantes de la ultraderecha, como el empresario Ricardo Salinas Pliego, y recientemente hizo una gira por el país con la conservadora Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, para reivindicar el pasado colonialista de España.

“Yo denuncié presuntas irregularidades laborales y situaciones que desde mi experiencia no correspondían para nada a las condiciones que se nos habían prometido. Mi intención nunca ha sido atacar un proyecto artístico sino exponer hechos que consideré injustos y nos pusieron en una situación vulnerable, que afectaban especialmente a trabajadores extranjeros y principalmente a mí. En mi caso, considero que se cruzaron los límites que nunca debieron cruzarse. Viví situaciones que percibí como coacciones, abuso de autoridad y una vulneración muy seria de mi libertad aquella vez que me encerraron, algo que me hizo sentir muy desprotegida y con la confianza rota. En abril acudí a ratificar mi denuncia y actualmente el procedimiento sigue abierto”, expuso Ochoa Flores.

Lesly Ochoa formó parte del grupo de bailarinas y bailarines mexicanos que viajaron becados a España en 2023 para participar en el musical “Malinche”. En abril de este año, la bailarina ratificó ante el Juzgado de Instrucción número 19 de Madrid su demanda contra dos trabajadoras de la producción por el delito de detención ilegal, pues permaneció al menos dos horas retenida en la recepción de un hostal por empleadas del espectáculo. Cuando el caso se dio a conocer, la defensa legal de Ochoa Flores detalló a la agencia de noticias española EFE que esta situación se registró luego de que la bailarina tuvo “un altercado” con una directiva del musical, quien “decidió aislarla del resto de sus compañeros”.

En su denuncia inicial, Lesly expuso que ella y sus compañeros llegaron a España como turistas, y aunque les dijeron que se trataba de un programa de formación, les exigían cumplir como trabajadores del musical. En abril del 2025, la Audiencia Provincial de Madrid archivó la denuncia al concluir que la producción del musical no trató de introducir a España a las y los mexicanos para representar el espectáculo de forma clandestina, pero, como parte de las irregularidades laborales que Ochoa Flores exhibió, autoridades españolas consideraron que sí existen elementos para continuar investigando la detención ilegal.  A la par, Nacho Cano mantiene una queja en su contra por chantaje.

Desde que el caso se dio a conocer, Cano minimizó la denuncia, dijo que las y los bailarines llegaron a España gracias a un programa de becas con la Fundación Casa de México España, a través de la dirección de Jimena Carranza; el productor descalificó a Lesly Ochoa al llamarla “conflictiva”, de acuerdo a lo que personal del musical le contó, también reconoció que en un principio trataron de llevarla de regreso a México, algo a lo que ella se negó.

“La verdad fue una experiencia muy intensa y muy contradictoria. Una vez que llegamos a España coaccionados para vulnerar la frontera como turistas me di cuenta de que realmente veníamos a trabajar, no precisamente como becados para recibir clases y, por eso, con el tiempo y hasta ahora me impacta muchísimo ver cómo públicamente se intenta sostener la narrativa de que aquello era simplemente un proceso formativo, cuando lo que realmente vivíamos eran ensayos, exigencias y dinámicas propias de un trabajo profesional. Eso es importante aclararlo porque, a pesar de  la narrativa que ellos mantienen, es importante que se sepa que no fue así, que yo lo sigo sosteniendo y no son hechos aislados”, defendió Ochoa Flores.

En marzo de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid condenó a la producción del musical “Malinche” a indemnizar con casi 12 mil euros a Aitor Antruejo, un músico del espectáculo, porque concluyó que su despido en 2023 fue improcedente. La empresa había intentado pagarle una cantidad menor a la que merecía.

Mientras que, en marzo de este año, el medio Cadena SER (Sociedad Española de Radiodifusión) informó que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictaminó que el “Curso Regular de Espectáculos” impartido por la compañía de Nacho Cano para el musical “Malinche” no está homologado ni cuenta con la aprobación académica de las autoridades, por lo que las  prácticas no remuneradas en el espectáculo no le permite a los becarios obtener el permiso temporal de residencia en España durante el tiempo que dura su formación.

–¿Cómo calificas esta experiencia de trabajar para un proyecto tan grande que suma denuncias. ¿Tú cómo lo calificas a la distancia, ahora que ya has trabajado en España? –se le cuestionó a Lesly Ochoa.

“Yo creo que cuando varias personas deciden hablar públicamente sobre experiencias difíciles dentro de un mismo entorno, al menos merece escucharse con atención, respeto y validar  lo que se está exponiendo. Será la justicia quien determine responsabilidades, pero sí considero importante que los artistas puedan expresarse sin miedo, los artistas y en cualquier ámbito laboral, cuando hay este tipo de situaciones no callarlas por miedo”.

“En este caso, cada persona vivió el proyecto de manera distinta y yo respeto muchísimo que algunos compañeros tengan otra percepción. Mucha gente me dice: ‘Oye, pero cómo es que tú fuiste la única que denunciaste’. Pero mira, con certeza te puedo decir que cuando una oportunidad artística, profesional, incluso migratoria, depende completamente de una estructura, no es fácil expresar inconformidades públicamente. En mi caso sí tuve mucho miedo de hablar”.

– ¿Qué opinas de la denuncia que Nacho Cano mantiene en tu contra por intento de chantaje?

“Forma parte de un proceso judicial complejo y la verdad es que yo siempre he estado dispuesta a dar la cara y colaborar con la justicia. Niego completamente haber intentado chantajear a nadie. Mi decisión de denunciar nació desde lo que viví y de la experiencia, de la necesidad de expresar hechos que consideré profundamente injustos, no de obtener beneficios personales.

“Yo creo que es una forma de justificar sus acciones. Acá [en España] me ha querido y saboteado trabajos. A mí me han dicho directamente: ‘¿Sabes qué? No puedes trabajar, no podemos trabajar contigo porque estás en esta situación’. Y yo digo, ¿entonces lo ideal sería quedarse callada para no tener contrademanda o para no tener esta limitación de poder trabajar en otras compañías, con otras agencias? Por suerte, no todo el mundo piensa de la misma forma y hay gente aquí que realmente considera la situación, es empática y probablemente ha vivido una situación similar, o simplemente está en contra de estos hechos, de estas situaciones que se dan. Por suerte hay gente que me ha dado la oportunidad de trabajar, he trabajado con agencias, con empresas que dignifican a los artistas”.

–¿Te decían: “No se puede porque tienes un proceso abierto”?, ¿o directamente te dejaban saber que había un aviso departe de él, de Nacho Cano como alguien que trabaja en el medio? ¿O fue un poco de las dos?

“Fue un poco de las dos. Ha sido muy duro porque he tenido que sostenerme emocionalmente, profesionalmente y legalmente al mismo tiempo lejos de mi país, ha sido emocionalmente muy difícil. Incluso he pasado por momentos de mucha incertidumbre y, al principio, cambios en mi representación legal que me hicieron sentir sola y vulnerable en varias etapas del proceso. Seguir adelante para mí aún con miedo ha sido una manera de defender mi dignidad, y también la de otros artistas que pueden sentirse vulnerables. Lo más difícil no es denunciar, lo más difícil ha sido todo lo que ha venido después, pero aún así sigo creyendo que decir la verdad y denunciar un maltrato, abuso o irregularidad vale la pena siempre, aunque por el momento me esté limitando en muchos aspectos”.

“No hablo desde el rencor, hablo desde mi experiencia y será la justicia quien determine responsabilidades. También creo que una producción artística importante nunca debería estar por encima del bienestar ni de los derechos de las personas que trabajan en ella, ni cualquier tipo de empresa, sea grande, mediana, pequeña. Yo no denuncié un sueño artístico, denuncié situaciones que consideré desproporcionadas dentro de este entorno. Es importante no romantizar ni normalizar este tipo de situaciones, dignificar la profesión que sea es súper importante”.

–Una vez que denuncias, ¿hubo alguna presión desde Nacho Cano, desde las personas que se encargaban del musical, para que desistieras, para que no siguieras con la denuncia?

“Ha habido demasiada presión para que yo guarde silencio. La verdad es que sí existieron intentos de llegar a acuerdos para que yo regresara a México y no continuara con el conflicto, pero en ese momento mi confianza ya estaba completamente rota. Incluso antes de formalizar mi primera denuncia, mi entorno legal me transmitió que existían posibles ofrecimientos económicos muy elevados vinculados a que yo no continuara adelante. Evidentemente eso aumentó muchísimo mi sensación de presión y desconfianza. Hablar públicamente tuvo consecuencias personales y emocionales muy fuertes para mí, pero guardar silencio las tendría más”.

Lesly se ha dedicado al baile desde que era niña. Su experiencia como bailarina la llevó a trabajar en México en el musical “Hoy no me puedo levantar”, que también fue credo por Cano.

“Por lo mismo que ya tenía experiencia en mi carrera supe diferenciar rápidamente que [el musical Malinche] no era una oportunidad de aprendizaje, si no era  literalmente una explotación. No era ni el sueldo mínimo, ni la mitad del sueldo mínimo. Eso también es importante porque ya uno como profesional sabes cuánto cuesta tu trabajo. No es porque a ti se te ocurrió cobrar eso o porque tú crees que mereces más condiciones. No, es que, para empezar, hay leyes, no te puede saltar las leyes. Y también como artista, como empresario, como productor con trayectoria, supuestamente, pues deberías saber las necesidades que tienen tus artistas si es que valoras su trabajo”.

El polémico musical “Malinche”

 

Nacho Cano ha contado en distintas entrevistas que tuvo la idea de crear el musical “Malinche” luego de recordar las historias que su padre le contaba sobre Hernán Cortés y al darse cuenta de la diversidad cultural que hay en lugares como Miami, donde conviven personas de distintos países de América Latina. En la historia del musical, Cano muestra la relación entre Cortés y Malinchín, conocida como Malinche. La muestra como una historia de amor y, con ello, borra la historia de esclavitud y violencia que ella y otras mujeres sufrieron por parte de los españoles.

No se trata de una simple obra de teatro, es parte de “la batalla cultural de la derecha para instaurar ideas hispanistas, racistas y xenófobas que justifican el orden racista actual” y el genocidio de las naciones originarias, así lo ha planteado José Ángel Vázquez, integrante de la organización Racismo MX.

En el musical “Malinche” la figura de Malitzin es usada para representar una supuesta superioridad cultural europea, lo que se alinea con los discursos de la ultraderecha.

Además de tener el respaldo de la conservadora Díaz Ayuso, Nacho Cano es socio de David Hatchwell, un empresario español que ha mostrado su apoyo al Gobierno genocida de Israel y es cercano a políticos de Vox. Hatchwell es inversionista y parte del Consejo de Administración en la sociedad Malinche de Musical Spain.

En México, el musical “Malinche” se instaló con el respaldo del empresario conservador Ricardo Salinas Pliego, a través de Banco Azteca y Grupo Salinas. María Luisa Medina de Salinas, empresaria y esposa de Salinas Pliego, es la productora. La obra cumplió su primer aniversario en el país en marzo de este año.

Nacho Cano y la ultraderecha

 

Nacho Cano ha dedicado los últimos años a reforzar sus vínculos con representantes de la ultraderecha en España como Isabel Díaz Ayuso, y en México hace lo mismo a través del empresario Ricardo Salinas Pliego.

Cano acompañó a Díaz Ayuso en la gira que realizó este mes en México, misma que transcurrió con provocaciones, ofensas al pueblo mexicano y discursos contra la izquierda. La política del derechista Partido Popular (PP) adelantó el cierre de su gira luego de que distintos sectores expresaron rechazo a sus declaraciones.

Nacho Cano y Díaz Ayuso participaron en un evento para reivindicar la imagen del conquistador Hernán Cortés, conocido por las violaciones a derechos de los pueblos originarios.

“Es un error que hay que corregir: Darle su sitio a Cortés porque sin él no estaría México. Sin cristo no estaría el cristianismo. Sin Cortés no tendríamos México. Eso es así, te guste o no te guste. Simplemente nosotros queremos agradecer a la persona que hizo esto posible porque nos parece un país maravilloso”, dijo Cano el 5 de mayo en un evento que encabezó con Díaz Ayuso en la Ciudad de México.
El exintegrante de la agrupación Mecano había convocado una misa en la Catedral Metropolitana llamada “Celebración por la evangelización y el mestizaje en México, Malinche y Cortés”, pero la Arquidiócesis la canceló porque aseguró que no reunió los permisos necesarios para grabar en el recinto.

El nombre verdadero de Nacho Cano es Ignacio de la Macarena Cano Andrés. Nació en Madrid en febrero de 1963. Desde el bachillerato comenzó a tomar clases de música junto a su hermano José Cano. Nacho Cano, José Cano y la cantante Ana Torroja formaron Mecano, el grupo de música pop que alcanzó popularidad en España, México y otros países de América entre 1981 y 1998.

Nacho Cano es compositor y mientras trabajó en Mecano también compuso canciones para otras agrupaciones españolas. En 2005 estrenó el musical ”Hoy no me puedo levantar”, elaborado con canciones de Mecano, que alcanzó popularidad en México y España.

Desde 2010 Nacho Cano estableció un estudio de yoga en Miami de la modalidad Bikram, conocida como yoga con calor, que fue impulsada por el instructor Bikram Chowdhury, quien también fue su instructor. Vikram Chowdhuri suma desde el 2013 denuncias por violencia sexual y discriminación en Estados Unidos.

En Miami, el estudio de yoga de Nacho Cano se popularizó. La prensa internacional llegó a reportar que al centro acudían personalidades como Alejandro Sanz, Paulina Rubio y Britney Spears.

En los últimos años, Nacho Cano se ha mostrado como un defensor de Isabel Ayuso, una de las representantes de la ultraderecha española. Por ejemplo, en 2024, cuando la policía española detuvo a Cano e inició una investigación en su contra por el musical “Malinche”, se describió como un perseguido del Gobierno de Pedro Sánchez, integrante del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

“Nacho Cano simplemente es el único artista que se atreve a no decir: ‘Soy comunista de izquierda’. Porque no lo soy ni lo voy a hacer nunca, porque no soy idiota, por qué he viajado y por qué he visto y he vivido 10 años en Miami y he visto lo que hacen esa gente. Y tenía en mi  centro de yoga 5 mil clientes cubanos y venezolanos que me contaban las barbaridades. Pues como no soy idiota, no lo voy a ser”, dijo en una conferencia en julio del 2024.

La periodista Fátima Caballero publicó en Eldiario.es de España en septiembre del 2021 el testimonio de una persona que se identificó como “un buen amigo de Nacho Cano” y recordó que la relación entre el compositor y el PP nació hace décadas.

“Nacho Cano siempre fue pro PP, antipartido PSOE y antiizquierda”, expuso. El diario también recordó que Nacho Cano y su hermano estudiaron en el colegio Nuestra Señora del Recuerdo, un centro religioso de jesuitas en el norte de Madrid, ubicado en un distrito de altos ingresos.  Es la misma escuela a la que asistió Alberto Ruiz Gallardón, quien años después fue el primer presidente de Madrid del Partido Popular.

Fuentes citadas por Eldiario.es expusieron que la relación entre Ruiz Gallardón y Nacho Cano inició en la escuela, aunque el exalcalde de Madrid lo negó al ser cuestionado por el periódico.

“Nacho es dos años más pequeño que yo, José María –el hermano de Nacho Cano– es de mi edad, pero no estábamos en el mismo curso. A los dos los conocí años después, pero en el colegio no nos tratábamos nunca”, dijo el político.

Cuando Alberto Ruiz Gallardón estuvo al frente de la Comunidad de Madrid y José María Álvarez del Manzano estaba a cargo del Ayuntamiento, ambos representando al Partido Popular, Nacho Cano  compuso en 2002 la música para la candidatura de Madrid como sede olímpica. En 2004, cuando Gallardo era Alcalde, Cano también compuso una canción que el Ayuntamiento de Madrid le regaló a los príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, que estaban recién casados.

De acuerdo con lo que Alberto Ruiz Gallardón ha dicho, Cano no cobró por esa canción. Mientras que en 2008, con Esperanza Aguirre como presidenta del Partido Popular de la Comunidad de Madrid, Nacho Cano fue contratado en junio del 2008 para montar un musical para la inauguración del centro de artes Teatros del Canal.

En diciembre del 2020, con las medidas de confinamiento impuestas a nivel global, José Luis Martínez Almeida, de ese partido y que estaba a cargo del Ayuntamiento de Madrid, contrató a Nacho Cano para un concierto en La Puerta del Sol con la plaza vacía en homenaje a las víctimas del coronavirus. El representante de Nacho Cano aseguró en esa ocasión que no cobró por la actuación y que él cubrió todos los gastos.

Meses después, en mayo del 2021, Isabel Díaz Ayuso le otorgó a Cano una distinción de la Comunidad de Madrid. En la ceremonia Nacho Cano la elogió efusivamente, la describió como “un milagro” por su gestión durante la pandemia. Cano aseguró que compañeros de otras partes del mundo le llamaron para preguntarle por el milagro de Madrid. Él señaló a Ayuso y le entregó la medalla que recién le había dado.

“Creo que la medalla por ser tan valiente y tan buena presidenta, te la mereces tú” , le dijo.
En agosto de ese 2021, la prensa española reportó que Ayuso visitó a Nacho Cano en Ibiza, donde tiene una casa. Y ese mismo mes se informó que el Ayuntamiento de Madrid a cargo de Martínez Almeida le cedió a Nacho Cano el uso de una parcela de 19 mil metros cuadrados para comenzar a montar el musical Malinche a un costo más bajo.

El proyecto inicial consistía en la construcción de una pirámide Azteca de 30 metros. Ante las críticas y el costo de producción, Nacho Cano llevó su musical a otra sede.

“El mensaje que se está mandando es: ‘Señores de la cultura, artistas, no salgáis del pensamiento habitual que mirar lo que os va a pasar, mirar lo que le está pasando a Nacho Cano. O sea, ¿cómo no voy a apoyar a Ayuso? que mantuvo los teatros abiertos, que hizo hospitales, que conservó la la la esencia de la ciudad, ¿cómo no la voy a apoyar? ¿Qué rollo es este de la izquierda y la derecha. Si hubiera sido de Podemos también la hubiera apoyado”, dijo en una entrevista para Europa Press en septiembre de 2021.

En esa ocasión, como hasta ahora lo hace, Cano aseguró que ha sido perseguido por su cercanía con la conservadora Ayuso, la política que en declaraciones recientes a la Asamblea de Madrid dijo que México “no existió hasta que llegaron los españoles”.

En México, la visita más reciente de Díaz Ayuso y la compañía de Nacho Cano mostró que políticos, como la Alcaldesa de Cuauhtémoc Alessandra Rojo de la Vega, empresarios y personajes del ámbito artístico colaboran y refuerzan sus vínculos internacionales para difundir y defender la ideología de derecha.