Mazatlán, Sinaloa.- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) solo cuenta con tres inspectores para supervisar a alrededor de 3 mil vendedores de playa que saturan la zona turística de Mazatlán durante las vacaciones de verano, explicó Mario Raymundo Martínez, secretario general del sindicato de vendedores de playa de la Confederación Regional Obrera Mexicana.

Dijo que desde hace dos años el comercio en las playas del puerto se ha vuelto un desorden por la falta de vigilancia sobre todo en las temporadas altas de turismo, cuando se da la llegada masiva de comerciantes piratas que trabajan sin permisos.

Indicó que le corresponde a la Profepa regular esta actividad por desarrollarse en la zona federal, pero los tres inspectores tienen a su cargo la franja costera desde San Ignacio a Escuinapa. Añadió que además atienden casos ambientales o de otro tipo, no solo los referentes al comercio playero.

PASTEL Y DESORDEN

 

“Mazatlán sí es un poco grande, pero el pastel ya no alcanza para todos. Aparte de los mil 200 (vendedores) que cuentan con permiso, se llega a incrementar a más del doble, unos 3 mil vendedores. Son los libres, vienen en temporadas, llegan a las maduras y se van”.

Mario Raymundo Martínez dijo que a causa de este desorden decidieron salir a manifestarse en el aparador fotográfico de Las Letras en la zona dorada y exigir tanto a la Profepa como al Ayuntamiento que se coordinen para atender esta problemática que afecta a cientos de familias de Mazatlán.

Señaló que el Gobierno Municipal debería facilitar inspectores, porque sí tiene personal, para apoyar a la Profepa.

IMPUESTOS

 

Detalló que son alrededor de 800 vendedores agremiados a diferentes sindicatos y otros 400 independientes, quienes pagan impuestos desde hace más 30 años, por lo que consideran injusto que los “comerciantes golondrinos” vengan solo a mermar el comercio.

“No hay inspección. Viene el periodo vacacional y la inquietud de la gente es que la playa se satura”.

MUNICIPIO

 

La alcaldesa Estrella Palacios dijo que aunque es un tema que le compete a las autoridades federales, el Ayuntamiento mantiene apertura al diálogo con los vendedores de playa que se manifestaron.

“Estamos buscando una manera ordenada de trabajo, que es lo que piden ellos”.