Al intenso olor del abono de las plantaciones de hortalizas, característico a la hora de entrar al pueblo de jornaleros de Villa Juárez, Navolato, hoy lo acompaña un nuevo panorama.

Pintas alusivas a grupos criminales, como leyendas de “chapiza” y “JGL” aparecen cada pocos metros. Las propiedades con fachadas baleadas a pie de carretera son visibles desde el transporte público; una visión que se ha convertido en parte del trayecto diario de quienes entran y salen del pueblo hacia los campos cercanos para trabajar.

¿Es muy común escuchar las balaceras?, preguntó ESPEJO a un poblador de la comunidad, en una reciente visita a Villa Juárez.

-“Sí, realmente sí. A las 7, 8 de la noche ya tenemos que estar todos en casa. Nos preocupa, a los que tenemos hijos, que salgan a la calle a algún mandado. Es preocupante y alarmante”, contestó.

 

La sindicatura de Villa Benito Juárez, la más poblada de Navolato superando en números a su misma cabecera municipal, ha sido uno de los principales focos de violencia en la entidad en el marco de la guerra interna del cártel de Sinaloa que estalló en septiembre de 2024.

En lo que va de año, en Villa Juárez han sido asesinadas o encontradas sin vida por lo menos 26 personas. Otras 5 fueron heridas en eventos de violencia.

Si los asesinatos ocurrieron en la sindicatura, esto implica una tasa de homicidios de 77.8 por cada 100 mil habitantes; esta es significativamente mayor a la presentada por el estado de Sinaloa en 2024, año de inicio del conflicto, cuando se colocó en 33.

A nivel nacional, la tasa de homicidio es de 25 por cada 100 mil habitantes. Del primero de enero al 8 de julio de 2026, una persona en Villa Juárez tuvo más del triple de posibilidades de ser víctima de homicidio en comparación al resto del país.

A los asesinatos y localización de personas sin vida se le suma los constantes reportes de balaceras, enfrentamientos, narcobloqueos, persecuciones con detonación de armas de fuego, ataques contra elementos de seguridad, entre otras demostraciones de violencia.

En los primeros 6 meses del 2026, medios de comunicación sinaloenses recogieron por lo menos 10 reportes de balaceras y enfrentamientos en Villa Juárez, todas hechas por los mismos pobladores.

Entre las víctimas mortales identificadas, se encontraron 2 menores de edad y una mujer. Entre los heridos, hubo una joven menor de edad, misma que la fiscalía general del estado calificó como “víctima colateral”.

Guerra interna del cártel sigue cobrando víctimas en Sinaloa

 

La alta incidencia violenta en Villa Juárez se enmarca en una crisis de inseguridad y violencia a lo largo del estado, producto de la guerra interna del cártel de Sinaloa. Este enfrenta a las dos principales facciones de dicha organización: “Los Chapitos”, encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, contra “Los Mayitos”, conformada por la esfera de poder de los hijos de Ismael “El Mayo” Zambada, así como las células aliadas de cada una.

Con el inicio del conflicto, vino un alza en delitos como el homicidio, desaparición forzada y robo de vehículos. Tras esto, las fuerzas de seguridad federales asumieron el control de la seguridad de Sinaloa, con despliegues e instalación de bases provisionales del Ejército, Marina, Guardia Nacional y policías de la Secretaría de Seguridad Pública.

Entre septiembre de 2024 y junio de 2026, han sido asesinadas 2 mil 951 personas en Sinaloa, de acuerdo con los datos oficiales de homicidio doloso de la Fiscalía General del Estado.

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