Culiacán, Sin.- Alma Aispuro prometió que haría todo para que el nombre de su hermana, Vivian Karely, no fuera olvidado. Durante 16 días pegó fichas de búsqueda, habló con medios de comunicación y encabezó una marcha para exigir su aparición con vida.
El 7 de abril de 2025, poco más de dos semanas después de su desaparición, Vivian fue localizada sin vida, a pocos metros del lugar donde había sido vista por última vez.
Como Vivian, mil 784 de las 3 mil 889 mujeres víctimas de desaparición registradas por la Fiscalía General del Estado -según denuncias presentadas- entre el 1 de septiembre de 2024 y el 21 de junio de 2026 fueron localizadas. El periodo comprende casi toda la crisis de violencia que atraviesa Sinaloa desde el 9 de septiembre de 2024, aunque incluye también los primeros ocho días de ese mes.
Menos de la mitad de las mujeres desaparecidas durante la guerra en Sinaloa han sido localizadas
De las mil 784 mujeres encontradas, mil 430 localizadas con vida y 354 fueron halladas sin vida.
En contraste, 2 mil 105 continúan desaparecidas.
Por ello, para Alma, la localización de Vivian no significó el fin de la búsqueda. Ahora, dice, busca justicia para su hermana menor.
Durante las dos semanas en que Vivian permaneció desaparecida, Alma no sólo pegó fichas e hizo público el caso. También reunió buena parte de la información que terminó integrada en la carpeta de investigación.
Videos de cámaras de seguridad, nombres, domicilios y ubicaciones que entregó a la Fiscalía.
En una reunión con funcionarios, recuerda, uno de ellos la felicitó por el trabajo y le preguntó si era abogada o criminóloga.
“Yo estudié ingeniería industrial y me dedicaba a ser sobrecargo de aviación. Dígame qué tiene que ver eso con lo que estoy haciendo. Si yo no la busco, ustedes no lo están haciendo” recordó sus palabras de aquel momento.
La experiencia de Alma no es un caso aislado. Tanto colectivos de búsqueda de Sinaloa como familiares de víctimas de desaparición han mencionado que muchas de estas localizaciones se han logrado porque han decidido buscar en campo, ya que se han presentado omisiones o falta de recursos para llevar a cabo las búsquedas.
¿Por qué las familias tienen que salir y arriesgar su vida? (…) Si nosotros no hubiéramos salido a la calle, quizás todavía no sabríamos dónde está mi hermana”, declaró.
Aunque Vivian fue localizada, su caso aún no ha tenido un cierre ni justicia para la familia de la joven culiacanense.
Ahora, el crimen contra Vivian Karely es investigado como feminicidio, pero el proceso permanece pausado y, a más de un año del asesinato, no existe una sentencia condenatoria contra el presunto responsable.
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