CIUDAD DE MÉXICO.— Greenpeace México manifestó su rechazo a la construcción de la megaplanta de amoniaco proyectada en Topolobampo, Sinaloa, por Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial del consorcio suizo-alemán Grupo Proman.
La organización informó que se sumará a la defensa de la Bahía de Ohuira impulsada por comunidades Mayo-Yoreme, habitantes de la región, el movimiento ¡Aquí No! y otros colectivos que se oponen a la instalación del proyecto.
Greenpeace señaló que la Bahía de Ohuira está reconocida como Sitio Ramsar, debido a su importancia como humedal, y que alberga diversas especies marinas, entre ellas ballenas, delfines y el ejemplar conocido como “el pechocho”.
También indicó que la bahía funciona como semillero natural de larvas de camarón, peces y moluscos, actividades y recursos relacionados con los modos de vida de las comunidades locales, dedicadas principalmente a la pesca.
De acuerdo con la organización, la construcción y operación de la planta podría generar efectos ambientales, sociales y de salud pública en las comunidades cercanas y en el ecosistema de la bahía.
Comunidades mantienen oposición al proyecto
Las observaciones sobre el proyecto han sido planteadas por habitantes de Topolobampo y respaldadas por pobladores de comunidades Mayo-Yoreme como Lázaro Cárdenas, Paredones y Ohuira, además de personas de Los Mochis, otras regiones de Sinaloa y del país.
La empresa mantiene su decisión de continuar con la construcción de la planta, que tendría capacidad para producir hasta 800 mil toneladas anuales de amoniaco anhidro.
El proyecto contempla aprovechar el acceso al gas natural y la infraestructura del puerto de aguas profundas ubicado en la zona de Topolobampo.
Greenpeace envía cartas a Proman y al banco KfW
Greenpeace México informó que el pasado 30 de junio envió dos cartas relacionadas con el proyecto.
Una de ellas fue dirigida a David Cassidy, director ejecutivo de Grupo Proman, empresa matriz de GPO con sede en Suiza, a quien solicitó detener la construcción de la planta en Topolobampo.
La segunda carta fue enviada a Belgin Rudack, directora ejecutiva del banco alemán KfW IPEX-Bank GmbH, para solicitar que la institución reconsidere su inversión y deje de financiar la obra.
Grupo Proman respondió a la organización ambientalista y solicitó una reunión, programada para el lunes 27 de julio.
Greenpeace indicó que durante el encuentro reiterará sus preocupaciones sobre los posibles efectos ambientales, sociales y de salud pública relacionados con el proyecto.
La organización agregó que dará a conocer posteriormente los resultados de la reunión.
Piden intervención del Gobierno de México
Greenpeace también hizo un llamado al Gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, para que detenga el proyecto.
La organización solicitó que no se permita la aprobación, desarrollo o expansión de proyectos extractivos, incluidos los relacionados con la industria de los combustibles fósiles, cuando puedan afectar la conservación de los ecosistemas, los derechos humanos y la libre determinación de los pueblos originarios.

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