Culiacán, Sinaloa.- Antes de convertirse en una bolsa, una camisa intervenida o incluso una chamarra, las prendas que llegan a las manos de Loreida Crespo Calderón ya tuvieron otra vida. Algunas pasaron por un bazar, otras dejaron de llamar la atención de quienes buscaban ropa y algunas simplemente estaban destinadas a quedarse guardadas.

Desde hace tres meses, Loreida comenzó a cambiar ese destino a través de Hecho en el Humaya, un proyecto de Culiacán dedicado a transformar ropa y materiales mediante el upcycling, una práctica que busca reutilizar objetos existentes para crear nuevas piezas.

Pero su relación con la costura comenzó mucho antes.

Yo de hecho sé coser desde que tengo 14, 15 años porque mis abuelas, mis dos abuelas remendaban ropa, crecí viendo a mis dos abuelas”, recuerda.

Más tarde estudió una carrera técnica en Diseño de Modas y trabajó durante casi cinco años con una diseñadora, experiencia que le permitió perfeccionar su técnica. Entre los recursos que utiliza está el patchwork, una técnica que consiste en unir fragmentos de distintos textiles para formar una sola pieza.

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Le técnica de patchwork consiste en unir fragmentos de distintos textiles para formar una pieza única.

El año pasado, la violencia y su impacto en la vida nocturna y en la realización de fiestas en Culiacán redujeron el trabajo relacionado con la confección de vestidos para eventos. Tras ser recortada, decidió retomar la transformación de prendas, una oportunidad que encontró también dentro de su propia familia.

Su hijo había iniciado un bazar de ropa de segunda mano y Loreida observó que algunas camisas y pantalones permanecían sin venderse. En lugar de desecharlos, comenzó a intervenirlos.

Si están con la cultura de reutilizar prendas en el bazar porque es de segunda mano, no veo bien que se estén quedando estas prendas”, recuerda haber pensado.

Así empezó a convertir pantalones en bolsas y a transformar camisas. Las primeras piezas se ofrecieron en el bazar de su hijo y la respuesta del público terminó por convencerla de abrir su propia página.

Prendas que no se repiten

 

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Su cuarto lo adapto como su taller. Ahí rodeada entre máquinas de coser crea piezas únicas.

Su cuarto lo adaptó como taller. Rodeada de máquinas de coser, telas y prendas de distintos colores, crea piezas en las que el diseño surge del propio material.

La prenda es la que me dice cómo la voy a transformar”, explica.

Su intención es elaborar ropa y accesorios atemporales, donde ninguna pieza sea igual a otra. Los estampados, las texturas y los materiales disponibles hacen que cada creación tenga un resultado distinto.

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Camisas que son desechadas o nadie quiere, tienen una segunda oportunidad gracias al proyecto de Loreida.

Una de sus primeras experiencias fuera del bazar familiar ocurrió en un encuentro organizado por La Telera Gráfica. Llegó sin saber cómo reaccionaría el público y terminó vendiendo todas las piezas que había creado.

Yo no me imaginaba que la gente iba a apreciar mi trabajo. Vendí todo lo que yo llevaba”, cuenta.

El nombre del proyecto también remite a sus raíces. Creció en la zona del Infonavit Humaya, donde vive su abuela, y quiso que ese vínculo con Culiacán quedara reflejado en la marca.

Quería un nombre que representara eso, Culiacán”, explica.

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Desde que era joven, aprendió a costura, al ver a sus abuelas hacerlo.

Hoy, además de vender sus propias creaciones, recibe prendas de otras personas para transformarlas y darles una segunda oportunidad.

¿No saben qué hacer con esa ropa? Yo te ayudo a darle otra oportunidad; no la tires, transfórmala”, concluye.

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