El 15 de julio pasado, el Gobierno de Sinaloa anunció un ambicioso plan de sembrar 813 mil 599 hectáreas en el ciclo agrícola 2025-2026, lo que implica casi duplicar la siembra del ciclo pasado, de 459 mil hectáreas. Esta meta choca con la realidad de un sector descapitalizado, con productores en cartera vencida y protestas activas por la falta de pagos de ciclos pasados.

“Está muy complicada la situación financiera de los productores. Venimos de dos años malos. Yo creo que estas intenciones de siembra, que se tomaron en acuerdos, es el inicio de un ciclo tomando cuenta la disponibilidad de agua. O sea, no necesariamente significa que se vaya a sembrar todas estas hectáreas”, explicó Roberto Bazúa, presidente de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán (AARC).

Para el líder agrícola, es poco plausible alcanzar las hectáreas planeadas, en vista del deterioro financiero al que se enfrenta el sector, producto de la crisis de rentabilidad y rendimientos que golpea la economía de los productores.

El Consejo Estatal de Desarrollo Rural Sustentable basó este proyecto en una supuesta garantía de agua, con presas al 21.2% de su capacidad, un nivel superior al registrado en 2025. El plan contempla destinar 335 mil hectáreas al maíz y dar un fuerte impulso al sorgo (215,050 hectáreas), buscando aprovechar un nuevo proyecto de exportación de este grano hacia China.

Los productores perciben que el problema central no es el agua, sino la falta de recursos para iniciar la siembra.

El representante agrícola estima que, debido al deterioro financiero, es probable que se siembre apenas entre un 70% y 75% de lo proyectado por la autoridad estatal.

Roberto Bazúa describe el ánimo actual de los productores sinaloenses como de profundo desánimo, preocupación e incertidumbre ante el inicio del próximo ciclo agrícola.

Sobre los detalles del plan, el productor ve positivo que se busque dar impulso al sorgo y reducir el terreno destinado para maíz, pues es más barato de cultivar que el maíz y requiere menos agua durante su desarrollo. Con todo, permanece cierto grado de incertidumbre sobre si el acuerdo con China será suficiente para comercializar efectivamente toda la cosecha del grano.

Crisis económica del agro sinaloense escala a las calles

 

Este 27 de julio, cerca de un centenar de agricultores bloquearon la Calzada Aeropuerto en Culiacán para exigir a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) el pago de 800 pesos por tonelada de maíz. Estos apoyos, prometidos para compensar la baja rentabilidad y los bajos rendimientos del ciclo pasado, presentan retrasos que, según los manifestantes, son recurrentes y pueden tardar años en liquidarse.

Productores agrícolas bloquearon la Calzada Aeropuerto en Culiacán para exigir el pago de apoyos federales pendientes por tonelada de maíz.

La agricultura de granos, particularmente en el valle de Sinaloa, viene de un ciclo agrícola 2025-2026 donde un invierno anormalmente caluroso golpeó profundamente la producción, provocando una caída pronunciada en el rendimiento por hectárea, y haciendo mella en la ya de por sí ardua situación financiera del sector.

Jesús Rojo, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES), comenta que las dificultades para cubrir costos hacen que los productores se limiten a sembrar únicamente en terrenos propios, lo que ha dejado sin demanda las tierras de renta.

La crisis agrícola se inserta en un panorama estatal crítico. Sinaloa acumula 17 meses consecutivos de caídas en el empleo formal y registró en mayo la generación de empleo agrícola más baja desde 2017. La combinación de factores climatológicos, precios internacionales bajos y la ola de violencia que afecta a la entidad desde septiembre de 2024 ha creado un entorno hostil para el motor agrícola del estado.

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