Mazatlán, Sinaloa.- Bastaron alrededor de cuatro o cinco horas para que el agua de la lluvia encontrara el mismo camino de siempre. Y para que Mazatlán volviera a recordar uno de sus problemas más antiguos.

Cerca de 160 milímetros de lluvia cayeron sobre el puerto y hubo calles como ríos. Viviendas anegadas. Familias sacando muebles a la banqueta. Cubetazos de lodo a la calle, a donde sea. Y el personal de los cuerpos de emergencia recorriendo colonias donde el nivel del agua alcanzó hasta un metro de altura.

Las imágenes de Urías, Rincón de Urías, Quinta Chapalita, Azteca, Franciso I. Madero, 20 de Noviembre, Ampliación Villa Verde y otros sectores parecían una misma.

LOS DATOS

 

Pero lo ocurrido este miércoles no fue un fenómeno inesperado. En enero de 2025, Conselva, Costas y Comunidades, en coordinación con especialistas y el Instituto Municipal de Planeación de Mazatlán (Implan), presentó un diagnóstico que advierte que 211 colonias de Mazatlán presentan riesgo de inundaciones pluviales o fluviales: Estudio de Vulnerabilidad Socioambiental ante el Cambio Climático de Mazatlán.

Más que una predicción, era una radiografía de una ciudad cuya expansión urbana ha avanzado sobre zonas naturalmente vulnerables

El estudio también puso cifras a esa realidad. Actualmente, 102 mil 377 habitantes viven expuestos a peligros asociados al clima, principalmente inundaciones, erosión e inestabilidad de laderas.

“Habitantes distribuidos en 2,349 manzanas están expuestos a peligros relacionados con el clima, con niveles de vulnerabilidad climática Alta (45.6%) y Muy Alta (51.1%), especialmente cerca del estero Urías y el centro de la ciudad”.

La vulnerabilidad afecta también a 755 instalaciones urbanas y 56.6 kilómetros de vialidades clave.

Conselva señala que si el crecimiento urbano continúa sin medidas de adaptación, para 2030 esa población expuesta podría superar las 144 mil personas.

LLOVIÓ MUCHÍSIMO

 

Por eso, cuando este miércoles Protección Civil reportó alrededor de 16 colonias afectadas, el dato representa apenas una fracción del universo de zonas que podrían enfrentar escenarios similares cuando coinciden lluvias extraordinarias, mareas altas y sistemas de drenaje rebasados.

Fueron 161 milímetros (de lluvia). Es muchísima agua para Mazatlán y sobre todo que tenemos el oleaje a veces elevado y algunos escurrimientos, la capacidad de los conductos fluviales, son muchos los indicadores”, dijo Roy Navarrete Cuevas, titular de Protección Civil en Sinaloa.

Indicó que el año pasado la lluvia con el registro más alto fue de 129 milímetros aproximadamente.

En Mazatlán cambian los gobiernos, se construyen colectores pluviales, se limpian canales y se habilitan refugios temporales, pero el agua sigue llegando primero adonde ya se sabe que va a llegar.

“Veía que alrededor de 160 milímetros (de lluvia). Obviamente que es bastante agua, mucha agua para el tiempo que nos duraron las precipitaciones. Cuatro horas más o menos”, señaló Óscar Osuna Tirado, coordinador de Protección Civil de Mazatlán.

¿Y eso generalmente es lo que llueve en media temporada de lluvia, ¿no?

“Media temporada de lluvia. Es correcto…”

El meteorólogo del Observatorio local, Luis Torres Alarcón, dijo que la lluvia fue provocada por el fenómeno meteorológico conocido como el Monzón Mexicano.

“Superamos por mucho las precipitaciones del martes (37.9). Tuvimos en el Observatorio un registro de 159.5 milímetros. Estamos hablando ya de lluvias torrenciales”.

LODO Y CENSO

 

Ahora cae más agua en menos tiempo en una ciudad que durante años creció sobre cauces naturales, humedales y zonas de inundación. La lluvia dejó lodo y pérdidas materiales y un nuevo censo de familias afectadas.

La lluvia volvió a poner sobre la mesa una realidad documentada hace año y medio. Mazatlán es una ciudad que conoce dónde están sus zonas de riesgo y cuántas personas viven allí.